Famoso desde la cuna, el hijo del cantante de Soda Stereo suele mantener un perfil bajo. A pesar del impacto que su música genera dentro y fuera del país todavía es raro verlo frente a las cámaras, pero este miércoles el músico se prestó a una noche de humor y música en el sillón de Los Mammones.

Recordando la infancia con su padre, Cerati contó que su primer disco, "Cohete", lo grabó a los cinco años: “Lo grabé en el patio de mi casa. Hasta los 15 y 16 años, en todos los cumpleaños, hacía shows en mi casa. Y a los cinco, mi viejo me regaló la máquina de ritmos y me compró una grabadora. Sin saberlo, empecé a experimentar con canciones y él grabó todo", contó el músico.

Ya en su juventud, el cantante de Zero Kill confesó que no dimensionaba la fama de su padre: "Por mucho tiempo fui bastante naif, hacía mi música y no me enteraba de lo que se comentaba, no solía tener contacto con el exterior; era mi vida, mis amigos. Mi papá era mi papá, hacía muy buena música, pero yo separaba las cosas”, afirmó.

Benito y Gustavo Cerati.

Si bien Gustavo Cerati no le enseñó música, el joven prodigio lo considera una figura “super presente” que hasta el día de hoy admira: "Yo quería ser cómo él, quería ser él".

En un rápido ida y vuelta de preguntas, Cerati confesó ser fanático del disco de Susana Giménez desde que se topó con él en Spotify: "Todo el disco es bueno. Hay uno que habla con un Gallego, no sé cómo se llama, que es divertido. Desde que lo subieron a la plataforma y me enteré, no paro de escucharlo", compartió.

Cerati también respondió a la posibilidad de una serie sobre la vida de su padre. Ante la pregunta del conductor, su respuesta fue negativa: “No me gustan las biopic, y siento que a mi viejo tampoco le gustaría que la hicieran. Es como demasiado especial para que lo haga otra persona”. El ciclo terminó con un corto pero imperdible concierto protagonizado por Cerati y Mammón.