Boca cumplirá el sueño de Thiago y le da fuerzas para vencer el cáncer
El pequeño guerrero de 11 años, quien vive en la localidad bonaerense de Tres Arroyos, lucha contra la enfermedad desde sus primeros meses de vida y, aunque en la batalla perdió la vista, no baja los brazos y aseguró que no va a dejar que el tumor "lo lleve". La conmovedora historia del fanático xeneize llegó al presidente del club, Daniel Angelici, quien lo recibirá en La Bombonera. Mirá el emocionante video.
Thiago Boneiro, oriundo de la localidad bonaerense de Tres Arroyos, tiene 11 años y lucha contra el cáncer desde sus primeros meses de vida. Su larga pelea le costó la vista pero no piensa bajar los brazos. En un video, manifestó su sueño de visitar la Bombonera y saludar al plantel de Boca. Las imágenes llegaron al presidente del club, Daniel Angelici, quien se comprometió a cumplir su deseo a través de Twitter.
El pequeño fanático Xeneize, manifestó en un video que si conocía a los jugadores de Boca y a Guillermo Barros Scheletto, estaría más fuerte para pelearle al cáncer. "Yo quiero conocer a Benedetto. Al Pipa y a Guillermo, ese es mi sueño", dijo.
"Si conozco a los jugadores de Boca y a Guille voy a estar más fuerte para pelearle al cáncer", dice este nene. Me llegó recién. Ayuda xeneize, por favor. pic.twitter.com/4Wb0D7Audq
Las imágenes llegaron a Daniel Angelici, y, a través de Twitter, se comprometió a cumplirle su sueño.
Thiaguito, me conmovió mucho tu historia. Me comprometo a que puedas venir a visitarnos a La Bombonera y saludar a Guillermo y los jugadores. No abandones tu lucha! https://t.co/Xh2Wek3qWh
— Daniel Angelici (@TanoAngelici) 12 de noviembre de 2017
Cuando Thiago tenía a penas unos meses de vida fue derivado al Hospital Garrahan donde le diagnosticaron cáncer. Hoy, el nene tiene tres tipos de tumores malignos. Los médicos aseguran que pocas veces ocurren estas cosas y expresaron a los padres del pequeño que le cumplan sus sueños porque la medicina a hizo todo lo que tenía a su alcance.
Cuando Thiago tenía dos años, le detectaron un tumor en el ojo y debieron extraerlo. "Tuvieron que cerrarle un ojito porque, de lo contrario, (el tumor) se iba al cerebro. Había que decidirlo rápido, es muy duro, pero no quería arriesgar su vida. Creí que había terminado todo ahí pero no…" contó su madre.
Luego, la enfermedad se trasladó a su otro ojo y, aunque a su madre le preocupaba que el nene quede ciego, priorizó su vida.

