Por Matías Resano
mresano@cronica.com.ar


"No hay razón para que 500 pibes se queden en la calle”
, expresaron las autoridades de la subcomisión de Rugby del club Banco Hipotecario, quienes en la jornada del pasado miércoles notificaron a los directivos de la institución bancaria sobre la situación que les toca vivir. Sucede que rige sobre ellos la prohibición de desarrollar actividades en las instalaciones del predio.

Una determinación de quienes manejan el lugar que, sin argumento alguno, impiden el acceso a los deportistas, entre ellos los chicos que forman parte del rugby inclusivo. A las 14, el grupo se convocó en la casa central del Banco Hipotecario, situada en la intersección de Mitre y Reconquista, los representantes de la Subcomisión de Rugby del club dependiente de la entidad bancaria, junto a centenares de familias que integran la actividad.

En este sentido, Fabián Fernández, presidente de la mencionada subcomisión, señaló a Crónica que “vinimos a comunicarles a las autoridades del banco lo que nos está pasando porque ellos mostraron preocupación, y queremos que intervengan para volver a jugar en nuestro lugar”.

El testimonio de Fernández da cuenta de la prohibición de entrenar y competir que tienen todas las categorías del equipo de rugby en su propio club, desde hace 20 días. Al respecto, Daniel Fernández, coordinador del Rugby Inclusivo para jóvenes con Síndrome de Down, remarcó que “no estamos pudiendo entrar al club por una decisión del presidente, sin motivo alguno. No es una cuestión de dinero porque nosotros estamos al día con el pago del cánon”.

Según informaron los damnificados, el predio fue cedido por las autoridades de la institución al personal, pero “con el objeto de que fomenten el desarrollo social a través de la actividad deportiva y no lo están cumpliendo. Hacen su negocio, porque alquilan las canchas que usábamos para entrenar y les es más rentable, y nos dejan sin un espacio de contención, educación y desarrollo de las familias asociadas”, detalló Fabián Fernández.

Mientras tanto, más de 500 chicos y jóvenes se ven obligados a continuar con sus prácticas en lugares públicos, o alquilar espacios en otros clubes.

Al respecto, el máximo representante de la subcomisión destacó que “sentimos una gran angustia al ver que tengan que entrenar en una plaza, luchar por alquilar para jugar los sábados, y encima la garra que le ponen los chicos para seguir entrenando te parte el corazón”.

En base a semejantes sensaciones de desazón pero al mismo tiempo de no bajar los brazos, la comunidad de rugby del Hipotecario aspira a lograr la ayuda de los directivos bancarios para revertir el mismo impedimento que ya sufrieron la práctica de tenis y de patín.

Una historia deportiva que tiene 56 años

El desalojo del rubgy como actividad en el club de Villa Celina conmocionó y provocó el respaldo del resto de las instituciones, como se manifiesta en cada partido, en el cual el rival sale al campo de juego con una bandera manifestando su solidaridad. No obstante, también se sumaron a semejante muestra de apoyo la Unión Argentina de Rugby (UAR) y la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA), y deportistas destacados de dicha disciplina, entre ellos Agustín Pichot.

El ex Puma envió un mensaje que rápidamente se viralizó en las redes sociales y en el cual expresó que “nada justifica que los chicos no tengan donde jugar y que tomen las decisiones que se les ocurran, impactando directamente contra una comunidad que lo único que quiere es crecer y divertirse con el rugby”.

A su vez, Pichot dejó en claro, en afán de comprometerse con la causa, que “por eso soy más que nunca de Banco Hipotecario”.

Un comunicado de la gente de rugby refleja lo sucedido: “Nuestra actividad lleva más de 56 años en el club, trabajando por el desarrollo deportivo; miles de chicos vistieron nuestra camiseta, jugadores que formaron parte de distintos seleccionados, incluso en el Seleccionado nacional. Todos nuestros jugadores llenaron de sudor sus camisetas y sin intención de ser alarmista muchos de sangre, porque así es este deporte, dejamos todo. Sin embargo, lo más importante que generamos fue el amor por nuestros colores y por el nombre de Banco Hipotecario”.