E l titular de la Unión Tranviarios Automotor ( UTA), Roberto Fernández, consideró ayer que "la CGT tiene que continuar con el triunvirato, ya que este es un momento muy difícil y no se puede cambiar el caballo en medio del río". Lo postulado por Fernández no es dato menor, si se considera que un representante suyo participó, el miércoles, de la reunión de "gordos" e "independientes" en la Federación del Gas, donde escucharon la noticia de que Pablo Moyano renunciaba a la secretaría gremial de la central de Azopardo 802.

El propio Moyano ya había firmado la partida de defunción del triunvirato formado por Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña. Esa renuncia, según se desprende de las declaraciones que ayer hizo Fernández, habría motivado un cambio de decisión en quienes pensaban que la CGT debía volver al reglamentario secretario general como cabeza del consejo directivo.

"Hay muchas dificultades que están sufriendo los sectores más desprotegidos de la sociedad y los trabajadores, que son el primer peldaño de cualquier sociedad, y no se puede seguir queriendo tapar el sol con las manos", dijo Fernández. Según el dirigente de colectiveros y de parte de los empleados del subte, "no podemos dejar de buscar soluciones para una sociedad que está insatisfecha y no las vamos a encontrar si no aunamos esfuerzos trabajadores, gobierno, empresarios y dirigencia política".

A la reunión del miércoles, la UTA había enviado al secretario de prensa, Mario Calegari, porque Fernández estaba en Europa integrando la delegación sindical que acompañó al ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

La renuncia de Moyano hijo y el abandono de la central por parte de las organizaciones que acompañaron a su padre, Hugo, en la protesta del 21 de febrero, dejaron el terreno libre a las fracciones menos confrontativas.

La opinión de Fernández sobre la conveniencia de mantener viva la conducción colegiada sería compartida por otros referentes del sindicalismo moderado. Se verá si entre ellos están los que faltaron el miércoles, por ejemplo el metalúrgico Antonio Caló, el mecánico Ricardo Pignanelli y el textil Hugo Benítez.

La idea de los cegetistas sería volver a reunirse en abril, encabezados por los triunviros. De estos, Daer y Schmid ya habían evaluado que la CGT debía volver al modelo unipersonal de conducción, algo que, ahora, parece prematuro.