La cadena de supermercados del norte argentino, Emilio Luque, que cuenta con 21 sucursales con presencia en cuatro provincias, se declaró en quiebra y anunció que no cuenta con fondos para pagar salarios ni reponer mercadería, por lo que peligra el empleo de 1.200 trabajadores.

La empresa posee veintiún sucursales conformadas por ocho supermercados, siete mayoristas, cuatro autoservicios y dos minimercados distribuidas trece en Tucumán, cuatro en Santiago del Estero, uno en Salta y otro en Catamarca.

Directivos de la compañía comunicaron que la situación de quiebra se desató tras dos años de caída constante en las ventas, en medio de un proceso inflacionario y con marcados aumentos de tarifas.

La firma estuvo vinculada con la distribución de bebidas a fines de la década del ´70 hasta que en 1992 abrió su primer supermercado mayorista en San Miguel de Tucumán, donde ahora tiene su casa matriz.