La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, confirmó que el gobierno aportó datos al juez federal de Esquel, Guido Otranto, sobre el accionar de siete gendarmes que formaron parte del operativo de desalojo que se produjo el 1 de agosto, día en que desapareció Santiago Maldonado.

“Comenzamos nuestra investigación primero analizando el accionar de todos los gendarmes que estuvieron, pero muchos estuvieron lejos del predio del RAM. Y hubo 31 que entraron. Y estos siete son el foco de los que estuvieron más cerca del río, que son los que vieron. Esas declaraciones nos parece que son las más importantes y son una parte de las que le llevamos al juez Otranto”, señaló anoche la funcionaria en declaraciones a Canal 13.

Según la ministra, “el trabajo es sobre aquel que estuvo más cerca, que puede dar una información más certera”, aunque aclaró que “se está haciendo un seguimiento sobre todos y cada uno de los gendarmes”.

Bullrich detalló que desde que ocurrieron los hechos, “se los interrogó tres veces a todos los que estuvieron, y después, a los que estuvieron más cerca del río se hizo un trabajo especial, profundo y duro”. Según la funcionaria, el trabajo fue “tan duro que nos criticó la propia Procuración”, pero resaltó que “es importante y necesario que salga la verdad”.

Consultada sobre por qué el gobierno decidió hacer una investigación interna antes de dar lugar a la Justicia, Bullrich dijo que existe “una Dirección de Violencia Institucional” y que “la Gendarmería tiene un procedimiento administrativo que tiene que hacer”. 

“Nosotros tomamos una decisión que fue la más difícil y la más criticada por los que fácilmente critican, que es no separar a los gendarmes porque pensamos que, primero, tenemos que cuidar a los que nos cuidan. No separarlos implicaba trabajar muy profundamente sobre qué hizo cada uno, llegar hasta su declaración más simple”, resaltó. Por último, reveló que “los teléfonos de todos los gendarmes están secuestrados desde el principio”.

La abogada de la familia de Santiago Maldonado criticó las demoras

 

Verónica Heredia, la abogada de la familia de Santiago Maldonado reveló que “el 4 de agosto” el comandante Fabián Méndez, quien estaba a cargo del Batallón 35 de Gendarmería que llevó adelante el operativo el 1 de agosto en la comunidad mapuche Pu Lof de Cushamen, aportó en la audiencia de hábeas corpus el nombre de siete gendarmes “que estuvieron en ese momento”, en referencia al que fue visto por última vez el joven desaparecido. 

Aunque dijo desconocer los nombres, Heredia cuestionó a la Ministra porque "no es información nueva”, ya que está disponible desde tres días después de la desaparición de Maldonado, de esta manera, la letrada cuestionó el secreto de sumario que el magistrado impuso sobre el expediente durante veinte días por considerar que “no hubo ningún fundamento para mantener veinte días el secreto sumario porque no se ha realizado ninguna medida extraordinaria como para justificarlo”. 

"Lo único que hizo fue alejar a la familia de la posibilidad de trabajar sobre las pruebas, de conocer el expediente y mantenerlos en una incógnita de qué estaba haciendo el Ministerio Público Fiscal”, planteó Heredia.

Habló y se defendió el Jefe de Gendarmería de El Bolsón

El jefe del Escuadrón 35, Fabián Méndez, que durante el operativo los efectivos “avanzaron hasta cerca del río” pero “no detuvieron a nadie”

“El manifestante siempre estuvo a más de 40 metros d. distancia. Nunca hubo una aproximación de tener contacto con un. persona”, sostuvo en declaraciones formuladas a Canal 13. Contó que se presentaron “para hacer el desalojo cumpliendo la orden judicial de (el juez Guido) Otranto”, quien “pedía que se normalice la transitabilidad y se logra hacer sin inconvenientes”.

“En el procedimiento tiene que haber habido unos 30 gendarme. de El Bolsón”, precisó y enseguida informó que hubo dos agente. heridos: “Uno con fractura y hundimiento del cráneo producto d. las pedradas que caían. El otro con una doble fractura de pómulo derecho”.

Con respecto a las grabaciones, Méndez remarcó que “se filmó lo que se consideró que era necesario para la Justicia”, sin embarg. el informe oficial de Gendarmería sostiene que “no hubo registro fílmico en razón de no contar con los medios técnicos adecuados”.

Además, aseguró que el jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad de la Nación, Pablo Noceti, “pasó en un momento” tras e. procedimiento, “saludó, preguntó qué es lo que había pasado y se le informó” y agregó "además, preguntó si teníamos heridos y se retiró”.

Méndez estimó que Gendarmería Nacional permaneció unas cinco horas en el predio de Cushamen y añadió: “Hay que buscar elementos de interés en la causa. Se los cataloga, se hace un inventario y se toma contacto con la Justicia”.

Por último, pidió que “se tiene que saber la verdad” sobre lo ocurrido con Maldonado."Dios quiera que sepamos donde está”, expresó y concluyó en que pone "las manos en el fuego" por los Gendarmes que participaron del operativo.