El Palacio de la Papa Frita baja las persianas del tradicional local en calle Lavalle al 700. Pero, contrariamente a lo que se creía en un principio, el cierre no será definitivo, sino que el mítico restaurante reabrirá sus puertas en calle Suipacha casi esquina Corrientes en tan solo unas semanas.

Aparentemente, la decisión se concretó porque "el deterioro de la Petaonal" en calle Lavalle dificulta mucho el tránsito de la gente en la zona, y esto hizo que mermara notablemente la cantidad de clientela que asiste al local.

"A nosotros la cantidad de clientes nos bajó muchísimo y no podíamos tener la mitad del día un salón casi vacío", lamentó uno de los dueños, a la vez que mencionó que sostener un alquiler en esa ubicación rondaría los 250 mil pesos. 

Una situación similar ya había ocurrido durante el 2015 en otra de las sedes ubicada en avenida Corrientes y Montevideo, sin embargo, no pasó a mayores, la firma logró recuperarse, y nunca cerró sus puertas. 

Desde 1952 "El Palacio de la Papa Frita" se convirtió en un clásico, y gozó de recibir personalidades como Jorge Luis Borges, Ricardo Güiraldes, Conrado Nalé Roxlo y Leopoldo Marechal.