¿Cómo es el perfil del maltratador?: "En público son personas agradables, pero en la intimidad se enfurecen"
En los últimos meses se multiplicaron las consultas sobre delitos sexuales y violencia de género. Cada vez más mujeres manifiestan que sufren este tipo de episodios y lo pueden reconocer. Cronica.com.ar consultó a una especialista sobre las características principales de las personas violentas.
Por Ana Breccia
@anabreccia
A pesar del progresivo avance en la igualdad de derechos entre los hombres y las mujeres que se está dando a partir de las grandes movilización de "Ni Una Menos", la violencia de género sigue siendo a día de hoy un problema frecuente. Según datos del Ministerio Público Fiscal (MPF), se recibió "entre tres y cinco consultas semanales" sobre delitos sexuales desde diciembre del año pasado, luego de que la actriz Thelma Fardin denunciara por violación al actor Juan Darthés, lo que implicó "un incremento de la demanda de asesoramiento".
¡Ya está bien! Es hora de eliminar todas las formas de violencia de género de una vez, en particular en las familias y en las relaciones íntimas. https://t.co/rHbCtoqCSR #ProgresoDeLasMujeres2019 #FamiliasDeHoy pic.twitter.com/3l4logCz3N
— ONU Mujeres (@ONUMujeres) 27 de junio de 2019
Esteban Mallorca se convirtió en el centro de atención en las últimas horas después que su ex pareja, Camila Serra (modelo y estudiante de psicología de 22 años) contó en su cuenta de la red social Instagram el infierno que vivía a su lado.
Allí, la joven expresó que Mallorca la golpeaba, maltrataba psicológicamente y amenazaba de muerte a diario.
Por su parte, y después de enterarse de estos hechos, otra ex pareja del empresario, Natalia Cometto, también recordó la pesadilla que padeció con él durante un año y medio: "Nunca dejen que nadie las maltrate así psíquica y físicamente, que nadie las denigre. Pidan ayuda", señaló en una publicación de Instagram.
Según el relato de las dos jóvenes, Mallorca contaría con el perfil de un verdadero golpeador, un ser agresivo y maltratador.
Para conocer la mentalidad de un violento, cronica.com.ar consultó a dos especialistas en la materia quienes explicaron las principales características de una persona que ejerce violencia de género.
Tienen buena imagen pública
Es frecuente que al indicar que una persona es violento, otros que lo conocen se sorprenden. Y es que fuera de la casa, el maltratador tiende a actuar con perfecta normalidad. Es en el hogar, en la vida privada, donde el sujeto manifiesta y descarga su agresividad.
"En público son personas muy agradables que se ocupan e interesan mucho por las víctimas y frente a otras personas no dejan traslucir la violencia. En la intimidad son muy celosos y se enfurecen ante la negativa de las mujeres", indica Mabel Bianco, presidenta de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM).
"Hay comportamientos e indicios asociativos que muestra tanto a la persona que agrede como a la víctima. El violento solo observa el mundo y todo lo que pasa a su alrededor desde su mirada, su punto de vista, no logra ponerse en el lugar del otro", aseguró la Doctora Paula Ojeda, abogada especialista en Violencia de Género.
Celos y posesividad
El hombre que maltrata tiene miedo a que la pareja lo deje o lo exponga, por eso trata de evitar que se vea atraída por otras personas que puedan alejarla de él. Así reacciona violentamente a interacciones con personas ajenas a la pareja.
La persona maltratada es considerada un elemento de su propiedad que debe permanecer fiel y cumplir con sus órdenes. Así se establecen conductas controladoras.
"Los maltratos suelen ser por celos o que ella no le obedece o hace algo que él no quiere. También suele pasar que cuando acabaron la relación y ella está empezando a tener una nueva, él vuelve a aparecer", comentó la titular de FEIM.
"Los celos son un rasgo común en este tipo de personas, pueden transformarse en algo completamente enfermizo, le puede llegar a molestar todo acercamiento a su mujer. Esto hace que la separe de sus amistades, familiares, del trabajo, que la recluya en el hogar creando así una dependencia que se transforma en violencia económica, violaciones etc", explicó Ojeda.
Capacidad de manipulación
Si bien también depende de la situación y de la personalidad de la víctima, en algunos casos se manifestó la capacidad de convencerlas de que las conductas agresivas son "por su bien", que son normales o incluso de que la agresión era merecida.
También pueden convencer a la víctima a desconfiar de su entorno y aislándola y haciendo que dependa en exclusiva de él.
"Son personalidades inseguras en lo afectivo y por eso los celos excesivos son parte de esta personalidad insegura y en parte se persiguen. Los celos se refieren a que la mujer es ya posesión de él y por eso, aunque se acabe el afecto, incluso cuando ella está por iniciar una nueva relación aparecen y la agreden . En este contexto ocurren muchos femicidios", aseguró Bianco.
"Los hombres que cosifican a sus parejas, nunca pueden entender lo que siente o le pasa a la mujer. Son controladores y manipuladores, no pueden resolver problemas que no sea de forma violenta. Les cuesta entender que su mujer no se comporte como él quiere. Si ella por temor se comporta sumisa, él se enoja porque es sumisa. Si ella lo enfrenta, se enoja porque lo enfrenta. Ellas nunca logran satisfacerlo", indicó la abogada especialista en Violencia de Género.
Y agrega: "No pueden tolerar el fracaso por eso ante sus propias frustraciones se descarga con su pareja con gritos y golpes. Puede ser egocéntrico, nunca va a pedir perdón, nunca se arrepiente y sólo él tiene el control. Ellos creen que todo lo que le hacen a la mujer es para que ella 'aprenda' a satisfacerlo, pero eso nunca se logra, ya que el problema no es ella, sino él. El violento considera que la mujer es un ser inferior y es como los autos, él puede hacer lo que quiera con ella".

