Una humilde familia de la localidad de Lisandro Olmos, en el partido de La Plata, necesita una nueva vivienda para que uno de sus integrantes mejore su calidad de vida. Se trata de Jade, de tan sólo tres años, quien sufre de una insuficiencia renal y diversas complicaciones respiratorias causadas por las malas condiciones habitacionales en las que vive.

La familia, oriunda de Salta, se instaló en La Plata por los problemas que acarrea la pequeña, quien debió ser atendida en el Hospital de Niños. Una vez instalados los padres de la menor, también vinieron los otros seis hijos del matrimonio, quienes habían quedado al cuidado de su abuela en el norte argentino.

De esta forma, los ocho integrantes de la familia pasan sus días en una casilla situada en 52 y 187, al costado de las vías. La vivienda cuenta con una serie de problemas que agrava la situación de Jade. Por lo tanto, un grupo de voluntarias del hospital lanzó una campaña para reunir fondos y construirle una verdadera casa a la familia, con cocina, baño y dormitorios.

"Jade vive en una casa muy precaria que tiene, por ejemplo, un nylon en el techo que los protege mínimamente cuando llueve. Y eso le trae problemas respiratorios; le agrava su ya situación delicada por las fallas renales", contó una de las impulsoras de la campaña, Sandra Albornoz, quien agregó que la casilla está construida, en su mayoría, con cartón y madera.

Las voluntarias del centro pediátrico lanzaron la idea de poder darle una calidad de vida mejor a Jade y a su familia. A través de una rifa, se podrá juntar algo del dinero para la compra de materiales y, según contó Albornoz, la respuesta de la gente fue sorprendente. "Por suerte se acercan para comprar números. Si llevan uno el bono cuesta 70 pesos y si llevan dos les sale 100 pesos", aclaró al tiempo que adelantó que el sorteo se realizará el 9 de febrero con la jugada matutina de la Lotería Nacional y que los premios consistirán en "un asado para seis personas, un set matero y una mochila con útiles escolares".

La idea solidaria del grupo llegó a oídos de otras personas que también quisieron ayudar y aportar lo suyo para la noble causa. Un sacerdote salteño conocido de la familia de Jade donó 10.000 pesos, mientras que otros 4.000 llegaron a través del aporte de vecinos del norte del país que decidieron mantener el anonimato.

Por otra parte, la Municipalidad de La Plata donó 400 ladrillos. Si bien muchos decidieron ayudar y lo siguen haciendo, todavía queda mucho que juntar para poder conseguir todo lo que se desea. "Calculamos que hay que llegar a los 70.000 pesos, por lo que aún queda mucho por hacer", estimó la voluntaria.