Si bien los números relacionados con el nivel inicial de educación en Argentina se han incrementado, aún existe un déficit que genera cierta preocupación y mantiene abiertos un montón de interrogantes que aún no se pudieron resolver. Sucede que a la sala de cuatro años, tanto en el ámbito público como en el privado, asisten 100.000 alumnos menos que en la de cinco.

La diferencia aún es más alarmante dado que ambos niveles son de carácter obligatorio. Justamente lo contrario ocurre con la salita de tres, donde el Estado está obligado a proveer las vacantes pero los padres no tienen el compromiso de enviar a los niños. En este punto, las cifras también dejan al descubierto las distintas problemáticas que se están viviendo a nivel nacional, dado que asisten casi medio millón de nenes menos que en la sala de cinco.

Es decir, 734.138 estudiantes asisten a la salita de mayor edad (obligatoria desde hace 25 años), mientras que 631.433 lo hacen en la de cuatro (obligatoria desde 2014). Y en la de los más chiquitos acuden 294.001 menores, de acuerdo a un informe del Observatorio Argentino por la Educación.

Si bien continúa este déficit alarmante, el jardín de infantes es el nivel que más creció en el ámbito educativo: incorporó 202.392 alumnos entre 2011 y 2016, lo que significa un incremento del 12,9 por ciento. En tanto, en la secundaria el porcentaje fue del 7 por ciento.

En este sentido, el director ejecutivo de la institución, Ignacio Ibarzábal, le comentó a este medio que los dos puntos más importantes que se desprenden de esta serie de estadísticas tienen que ver con la sala de cuatro y la de tres. Respecto al primer caso, señaló que "habría que avanzar en la cobertura. Los gobiernos tienen el mandato por ley de que la educación en esta sala se cumpla. Entonces, debería haber una oferta que permita que todos los estudiantes puedan acceder a la sala de cuatro".

Aunque agregó que esta problemática se debe "a la falta de ofertas estatales: de establecimientos, jardines de infantes o docentes". En relación a la sala de tres, señaló que el ideal es que existiera "un debate en serio sobre si tiene sentido o no la obligatoriedad" de este nivel.

"Creemos que hay que profundizar en estudios al respecto. No termina de estar claro si eso va a traer efectos positivos o no", cerró el profesional. A pesar de la media sanción obtenida en Diputados en 2016, la obligatoriedad aún no fue aprobada por el Congreso de la Nación.

Buenos Aires, lejos

Durante el período comprendido entre los años 2011 y 2016, La Pampa fue la provincia que obtuvo mayor crecimiento en cuanto al nivel inicial, con un 44,8 por ciento. Sin embargo, la provincia de Buenos Aires mostró una expansión del 8,3 por ciento (12,9 por ciento es el promedio nacional) y la ciudad, un 8,1 por ciento.