“Sólo pedíamos que el tiempo que le quedaba no sufriera más, pero ni eso pudimos lograr”. Las declaraciones corresponden a Jimena López, una enóloga que compartió la experiencia que debió atravesar con su abuela en una sede del Hospital Privado del PAMI en Mendoza. La señora había ingresado al nosocomio por una fractura de cadera pero, después de ocho días de agonía, falleció el pasado 10 de agosto. 

Recién esta semana la profesional logró contar en su cuenta de Facebook lo que le tocó vivir durante la estadía de su abuela en el hospital. “La verdad es que no me alcanzan las palabras, ni los adjetivos para describir la realidad que se vive todos los días en ese lugar”, detalló Jimena, quien acusó problemas de diferente índole en el nosocomio, que hicieron que una fractura de cadera terminara con la vida de la mujer.

“Mi abuela llegó con la cadera quebrada y estuvo en la guardia durante ocho horas debido a que el ascensor con el que debían subirla estaba roto. Este problema se repitió varias veces mientras estuvimos allí, de manera que hubo abuelitos que salían de cirugía y no podían ser llevados a su habitación, así como también hubo demoras en las operaciones programadas”, escribió.

Además de denunciar “mala gana, descuido y fastidio” por parte del personal, la joven señaló que “los familiares teníamos que estar atentos a que no se quedara sin suero ni oxígeno, debíamos medirle la temperatura, controlar la medicación y a veces esperábamos más de dos horas para que viniera algún enfermero”.

“Hubo pacientes en la misma habitación donde estaba mi abuela que decidieron irse sin alta médica frente al desconcierto y la falta de diagnóstico y respuestas claras por parte del hospital”, reveló.

En diálogo con Crónica, Jimena agregó “en un piso con 30 camas, sólo había equipamiento para seis máscaras de oxígeno. La falta de control, de personal, de insumos, de mantenimiento, es lamentable”, agregó.

“Se me desgarró el alma una y mil veces al ver a tantos abuelitos pasando por ese calvario, indigno, vergonzoso”, cerró la joven, que sumó una denuncia más a la lista de acusaciones que recibió el hospital en el último tiempo.