El 20 de julio del año pasado, 35 familias vivían en un conventillo del barrio porteño de La Boca y una discusión de pareja terminó en un caso de violencia de genero cuando el novio le exigía condiciones de dinero a su mujer y la amenazaba con incendiar la habitación donde ellos vivían.

La advertencia pasó a lo concreto y el fuego tomó dos habitaciones que provocó la muerte de 4 personas. Los dos jóvenes fueron detenidos y la Policía de la Ciudad determinó que el conventillo no era apto para vivir por el peligro de derrumbe y falta de apuntalamiento.

Ahora, las familias quedaron en la calle e hicieron casas precarias frente al conventillo ubicado en Pedro de Mendoza 1447, lindante con el Riachuelo, que se vieron afectadas por el duro temporal.

María, habita en una de las casillas montadas en la calle y relató: "Llevo 9 meses cumplidos en la calle. La jueza Lopez Vergara vino 20 días después del incendio y dijo que había amenaza de derrumbe. Lamentablemente ahora esta clausurado. Me ofrecieron un subsidio de 10 mil pesos pero no lo recibí por no tener una garantía propietaria", explicó.

"El gobierno de la ciudad vino a visitarnos y que la ayuda iba a ser por 6 meses a 1 año pero todavía no llegó la ayuda", dijo agregó que más de cinco familias se encuentran viviendo en la misma casilla.

"Esto no es digno para nosotros", relató otra vecina llamada Natalia. "La jueza hace 7 meses que no nos quiere atender porque ella ya emitió un escrito y hay que esperar a que el Instituto de Vivienda de la Ciudad se haga cargo", manifestó y sumó que el conventillo es habitable y aún siguen pagando la luz de ese establecimiento.

Desde el Instituto de Vivienda de la Ciudad les comunicó a los vecinos que deben tener un buen puntaje para recibir un préstamo pero que "ya no hay prestamos para nadie". "Nadie del gobierno se arrimó y yo tengo hijos chiquitos. Yo creí en el cambio para recibir un techo digno", sentenció.

Esto decían los vecinos