A los 60 años y como consecuencia de una larga enfermedad falleció Nilda Eloy, sobreviviente de la dictadura cívico- militar y testigo clave para conocer el plan sistemático de exterminio realizado en la última etapa oscura de la Argentina. Fue una de las víctimas del represor Miguel Etchecolatz y de las primeras en denunciar la desaparición de Julio López.

“Nilda, tus banderas por justicia y castigo a los genocidas, por la lucha de los DDHH de ayer y de hoy, nos acompañan y nos guían junto a López, Santiago Maldonado, Adriana (Calvo), Cachito (Fukman) y los 30.000”, señaló, mediante un comunicado, la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, donde participaba Eloy, quien había sido secuestrada en octubre de 1976 en la casa de sus padres.

Desde entonces pasó por numerosos Centros Clandestinos de detención y tortura (CCD), en el que pudo reconocer a víctimas de “La noche de los lápices”, como Emilce Moler y Claudia Falcone, esta última aún permanece desaparecida.

La mujer fue trasladada de un CCD a otro durante dos interminables años, donde pasó todas las torturas físicas y mentales posibles. A pesar de ello, se animó a denunciar ese plan sistemático, siendo fundamental el aporte contra Miguel Etchecolatz, quien recibió prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad.
 

Denunció a Etchecolatz

Nilda Eloy -cuyos restos fueron velados en la sede de ATE provincia de Buenos Aires- declaró contra Etchecolatz como lo hiciera en ese juicio Jorge Julio López, quien desapareció el 18 de septiembre de 2006, en vísperas de que se conociera la sentencia del juicio contra el ex policía.

En esa línea, ella fue una de las primeras personas en advertir y denunciar la desaparición de López y nunca dejó de reclamar para que el Estado dé una explicación sobre la suerte corrida por el albañil y militante peronista.

“Los informes médicos indican que el tipo será viejito, tendrá todas las ñañas de un viejo, tendrá cáncer de próstata como la mayoría de los hombres de más de 80 años, pero puede estar perfectamente en un Hospital penal. Espero que de ahí salga en un cajón”, fueron unas de sus última declaraciones en público, apuntando contra el represor Etchecolatz. El 25 de agosto pasado, en una marcha reclamando la aparición con vida de Santiago Maldonado, la referente de los derechos humanos habló y sostuvo que “la falta de reconocimiento de los gobiernos ha sido siempre igual, no es diferente y por eso, porque no es diferente, es porque estas cosas se vuelven a repetir. De 1983 en adelante, todos los gobiernos democráticos sostuvieron la impunidad y este sostener la impunidad permite que estas prácticas, que son prácticas genocidas, se perpetúen”.

El entierro de Nilda Eloy se llevará a cabo este lunes aunque sus allegados no confirmaron el lugar. “Nos quedamos con su coraje y su compromiso, y la llevaremos junto a Adriana y Cachito, y los 30.000, allá a la utopía, a la victoria contra los malditos”, agregaron desde AEDD.