Efecto pandemia: el boom de los "profes" en plazas

Coronavirus en Argentina En esta etapa de la "nueva normalidad", la vuelta a los gimnasios es lenta y genera miedo por posibles contagios. Cada vez más personas eligen hacer ejercicio al aire libre, guiados por personal trainer y profesores. Crónica dialogó con algunos de ellos.

Por Matías Resano
mresano@cronica.com.ar

Las plazas, los parques y demás espacios públicos se han transformado en puntos de entrenamiento a los que acuden centenares de personas, de las edades más diversas, luego de siete meses de encierro. Una alternativa que muchos personal trainer, profesores de educación física y entrenadores de diferentes disciplinas emplearon, impulsados por sus alumnos, deseosos de ejercitar el cuerpo y despejar la mente tras tanto tiempo de desánimo y ostracismo.

"Ahora hay mucho más trabajo. Antes de la pandemia tenía 20 alumnos, y actualmente 50", detalló Diego, personal trainer, quien ya brindaba clases previamente a la cuarentena. No obstante, él mismo reconoció que dicha forma de entrenar es completamente diferente, no sólo por los cuidados a tener en cuenta, sino también por las expectativas que desencadenó el retorno.

Efecto pandemia: el boom de los "profes" en plazas
Sin parar. Las clases son bastantes exigentes a pedido de las alumnas.

Al respecto, el entrenador aseguró que "la gente está menos estresada, se animó a entrenar. Muchos mejoraron su ánimo e incluso su salud, principalmente aquellas personas con capacidades diferentes, quienes reflejaron un notable progreso".

Mientras el regreso a los gimnasios es lento y aún sigue el miedo a los contagios, la ejercitación al aire libre comenzó a consolidarse en la tercera semana de octubre, tras la autorización oficial, y fue impulsada por los propios aficionados. "Me decían que me pagaban más, hagámoslo igual", reveló Diego.

El trainer, quien brinda clases en los parques Avellaneda y Centenario, y en espacios verdes de Recoleta y Puerto Madero, explicó que "al principio lo hacía sin elementos, yo usando barbijo, y de a uno, para que no haya contacto. Después cuando se empezó a sumar gente, agrupé de tres o cuatro personas, máximo cinco".

 

En la misma línea, Martina, profesora de educación física, contó que sus inicios en un espacio público fueron consecuencia del "recorte de carga horaria en los colegios en que yo trabajaba, con niños de jardín de infantes y de escuela primaria. Una amiga mía me dijo si conocía a alguien para entrenar, vi la oportunidad, y le dije: 'Yo las entreno'. Ahí me propuse probar, alentada por el plus de que era al aire libre".

Por lo tanto, en tan pocas semanas, empleando las redes sociales y mediante el boca en boca entre sus clientes, su nueva actividad se incrementó con creces, en Parque Chacabuco y en Palermo. En referencia a ello, la docente consideró que "es muy valioso poder juntarse, entrenar en un espacio verde, estar en contacto con la naturaleza". Al mismo tiempo, adjudicó este boom a un factor clave: el aire libre. "Hay gente que tiene miedo de entrar en un lugar cerrado, y entonces se vuelca a las plazas y parques, donde se sienten muy cómodos", dice.

Efecto pandemia: el boom de los "profes" en plazas
Estiramiento. Clave para la relajación en tiempos de mucho estrés.

En su caso, Guillermo Disi, 5º Dan Sipalki do Guioktugui, reconoció que la vuelta a los entrenamientos tuvo lugar con "limitaciones, la más básica la lluvia, y los que hacemos deportes de contacto hay determinadas cosas que no podemos practicar".

Disi, quien desarrolla sus clases en las plazas Los Andes, de Chacarita, y Castro Barros, en Floresta, enfatizó que "esto es fundamental, es bárbaro, y es una acción política inteligente, porque si la gente seguía encerrada se iban a generar otras afecciones de salud, como los diabéticos, que necesitan hacer ejercicio". Impresión que también fue compartida por Diego, quien expresó que "estoy más contento más que nada por la salud de la gente, me genera alegría que ellos disfruten lo que hacen, y que me digan que la pasan bien; eso me da ganas de seguir y seguir a más, perfeccionando el entrenamiento en pos de lo que el cliente quiera".

En turnos, en grupo de no más de cinco personas, usando alcohol en gel en cada ocasión en que empleen un elemento y manteniendo las distancias, miles de personas retomaron sus ejercicios físicos, tras más de doscientos días, en las plazas, los parques y otros espacios públicos más cercanos a sus casas.

Por M.R.

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