Alicia Barrios
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El Papa es el pastor de todos. Reza y ayuda a rezar. Entiende que cualquier persona que tiene una prisión preventiva, sin condena, cuando la justicia no actúa, genera angustia incertidumbre en quien padece esta situación. El Papa acompaña al otro en esta circunstancias, se pone en sus zapatos. Él no dice que es inocente o culpable. Tampoco se mete en el terreno jurídico, no hace valoraciones acerca de si esta bien o mal. El reconoce que son personas que atraviesan momentos de angustia.

En más de una oportunidad Bergoglio, alienta a rezar para descansarse en la oración. Soltar las riendas. Dejar a Dios trabajar de Dios. Fue por intermedio del obispo castrense, Santiago Olivera, quien recibió 100 rosarios de los que su Santidad reparte personalmente, para que lleguen a manos de los militares presos en Campo de Mayo, Ezeiza o cumplen en sus casas arrestos domiciliarios. Los rosarios, se embalan en cajas de 50 con la bendición y el sello papal. Los estuches son verdes con cuentas negras para los hombres y rojos con cuentas blancas para las mujeres. Apoyados por el Ave María y haciéndolos rodar entre los dedos transmiten una energía poco frecuente.

Sin duda, la virgen es mujer, le gusta que la piropeen, por eso la halaga que le recen el rosario. A quien no le gusta que le digan "llena eres de gracia". El Papa reparte fe entre quienes más lo necesitan. Hace el bien sin mirar a quien. Es la presencia de Jesús en la Tierra. No hay que perder de vista la misión. En 45 minutos que duro el encuentro, Olivera le transmitio a Francisco que en febrero, durante su encuentro con el presidente Alberto Fernandez, su primer feligrés como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, le llevará una foto de Francisco para la capilla de Olivos. Fue un pedido que hizo, personalmente, Fernandez, a los obispos al finalizar la misa por la Patria en la Basílica de Luján, donde se deslizo el comentario que en la quinta de Olivos, les faltaba poner en condiciones el oratorio, que estaba deteriorado. También les llamó la atención que no hubiera una imagen de Bergoglio. Empieza un tiempo nuevo. Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan grandiosa belleza.