El Vaticano aceptó ayer que “se estudie la posibilidad” de la ordenación sacerdotal de hombres casados en la Amazonía. También abrió la discusión para “identificar el tipo de ministerio oficial que puede ser conferido a la mujer”, como una forma de responder a las “necesidades” de los pueblos de la zona.

En un giro histórico y de cara al sínodo sobre la Amazonía que se realizará entre el 6 y el 27 de octubre en Roma, la Santa Sede dio el primer paso para flexibilizar el celibato. “El celibato es un don para la Iglesia, se pide que, para las zonas más remotas de la región, se estudie la posibilidad de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferentemente indígenas, respetadas y aceptadas por su comunidad, aunque tengan ya una familia constituida y estable, con la finalidad de asegurar los sacramentos que acompañen y sostengan la vida cristiana”, detalla el documento.