El ataque de Menéndez a Nora Cortiñas con un cuchillo. (Enrique Rosito) 

El 21 de agosto de 1984, a menos de un año de la recuperación de la democracia tras la etapa más oscura de la historia argentina, el por entonces general Luciano Benjamín Menéndez mostró su perfil criminal al avalanzarse con un cuchillo sobre  Nora Cortiñas (madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora) y un grupo de personas que, al grito de “asesino”, lo esperaba a la salida de un canal de televisión. 

Bernardo Neustadt y Mariano Grondona, los conductores del programa periodístico ícono de la década de los años ’80 y ’90, “Tiempo Nuevo”, entrevistaban amigablemente a Menéndez ignorando que lo más impactante de esa noche no serían sus declaraciones, sino su violenta reacción que pudo ser retratada por el fotógrafo Enrique Rosito en una imagen que quedó inmortalizada.

El multicondenado represor había salido esa noche envuelto en un sobretodo oscuro de las instalaciones del Canal 13 en el barrio porteño de Constitución, se subió a un Ford Falcon, emblema de la represión ilegal durante el terrorismo de Estado, acompañado por su esposa, su hijo, un custodio y un colectivo de la Policía Federal que lo precedía. 

Para repudiarlo, lo esperaban en la puerta militantes de la Juventud Comunista y Cortiñas, entre otros defensores de los derechos humanos, al grito de “asesino” y “cobarde”.

Menéndez saltó furioso del auto, desenvainó un cuchillo de acero de 22 centímetros que llevaba consigo y corrió para atacarlos en una escena escalofriante que fue interrumpida cuando su hijo y el custodio lo tomaron del brazo para detenerlo.

La fotografía alcanzó a ser tapa del diario Clarín al día siguiente y, a partir de allí, se multiplicó en los principales diarios del mundo. Un año después, Rosito recibió el Premio Internacional de Periodismo Rey de España.

Fuente: Télam