"El escrache no es la forma de ayudar a las víctimas"

La madre del adolescente de Bariloche que se suicidó luego de descubrir que había sido acusado falsamente de abuso, defendió a la responsable de la difamación y apuntó contra los adultos que promueven estas acciones sin guiar a los adolescentes.

"Lo que pasó es algo terrible para mí como mamá, pero también lo es a nivel social. Nos termina lastimando a todos como ciudadanos, como seres humanos. Siento que dejamos a los chicos a la deriva con este tema de los escraches, de las listas negras, las vemos pasar por las redes pero no se toma ningún tipo de medida", sostuvo Silvia Castañeda, la madre del joven de 18 años que se suicidó luego de que una amiga suya lo acusara falsamente por abuso, en diálogo con Crónica HD.

Agustín Muñoz se enteró de que su nombre formaba parte de una de las "listas negras" de acosadores mientras participaba de una marcha en defensa de los derechos de las mujeres. Escuchó su nombre y sintió que el mundo se le acababa. La responsable de la falsa denuncia era una amiga suya llamada "A" -la chica es menor de edad- quien, actuó por despecho.

"Palabras textuales de mi hijo, ella se enteró de que mi hijo participó del escrache hacia un amigo ó novio de ella y entonces, en venganza, lo escrachó a él", explicó Silvia. 

"El escrache no es la forma de ayudar a las víctimas"

Sin embargo, lejos de culpar a la imprudencia de la chica, la mamá de Agustín, pretende preservarla y al mismo tiempo, exponer la fragilidad de un sistema de acusaciones que los adolescentes no son capaces de manejar por sí solos. "Ella tuvo la nobleza de pedir disculpas, cosa que no hicieron los adultos involucrados. Yo veo muy loable la lucha de las mujeres buscando la justicia que no encuentran dentro del sistema. Yo condeno los escraches sociales sin denuncia judicial previa y condeno a los adultos que promueven este tipo de acciones y luego dejan a los adolescente abandonados a su psiquis", agregó. 

La chica "A" se disculpó con Agustín y al mismo tiempo, lo hizo a través de las redes. Sin embargo, ya era tarde: la viralización del nombre de su amigo ya había comenzado y no podían hacer nada por detenerla. "Me piden que condene a una menor de edad y para mí esa no es la solución. Yo ya la perdoné porque Agustín quería que nos quedarámos con eso y quiero respetar su decisión. Pero quiero hacer hincapíe en eso: ella también terminó siendo una víctima", aseguró Castañeda. 

"El escrache social no opera como denuncia. La sociedad es ignorante cuando grita nombres de menores de edad sin prudencia. El escrache no es la vía, no es la forma de ayudar a las víctimas. Las organizaciones que fomentan este tipo de acciones carecen de herramientas", sostuvo enfática. 

Convencida de que si esta falsa denuncia no hubiera pasado, su hijo estaría con vida -si bien había estado deprimido, el joven estaba planificando sus vacaciones- Silvia, insistió en no condenar a la amiga de su hijo. "Me arrepiento muchísimo de haber creído que mi hijo estaba mejor", concluyó. 

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