En la carta, Marcela Moyano, le pidió al mar que devuelva a su marido, con el que comenzó una relación por Facebook en 2012 mientras él estaba destacado en la Antártida, y quien hoy cumpliría 44 años.

"Hoy estás cumpliendo tus 44 años, mientras te escribo para desearte un feliz año de vida miro el mar y le pido que te devuelva", escribió Marcela Moyano, esposa del submarinista desaparecido desde el 15 de noviembre junto a los otros 43 tripulantes del sumergible.

Moyano, una de las familiares de los marinos que desde hace más de un mes sostiene la vigilia en la Base Naval de Mar del Plata a la espera de novedades sobre el San Juan, pidió en su mensaje "que esta pesadilla termine pronto", a pocas horas de cumplirse 100 días del último contacto de la embarcación.

"Me invade la tristeza, es tu cumple amor, un día raro para mí porque te siento tan cerca pero a su vez tan lejos para darte un beso, hacerte una caricia y mirarte a los ojos para decirte ´Te amo´. En mi mente sólo existe un deseo y que se lo trasmito a Dios minuto a minuto para que lo sepa y me lo conceda: Dios... que encuentren los 44 tripulantes del Ara San Juan", escribió.

La esposa del submarinista recordó como "un gran esposo, padre, hijo, hermano, primo, amigo, compañero y submarinista con todos los valores" al hombre al que solía cruzarse cuando eran chicos en el pueblo mendocino de Real del Padre, pero que luego partió a Buenos Aires a estudiar en la Escuela de Mecánica de la Armada.

Ambos volvieron a contactarse casi 20 años después, y se enamoraron a través de Facebook, mientras él cumplía una misión en la Base Antártica Orcadas, la estación de la Armada Argentina ubicada en la isla Laurie de las islas Orcadas del Sur.

"Nos conocíamos del pueblo, pero en 2011 me envió la solicitud de amistad, y cuando se fue a la Antártida al año siguiente chateábamos todo el tiempo y él me etiquetaba todas las fotos, y fue surgiendo algo muy fuerte", contó Moyano a Télam.

La historia entre ambos se hizo más fuerte aún cuando Rodríguez regresó al continente a comienzos de 2013, y a ella se sumaron los dos hijos de Moyano -Virginia, que hoy tiene 22, y Nicolás, de 25- y el hijo de 17 de él, Francisco.

Tres años después, la carrera del marino llevó a la familia al barrio San José de Mar del Plata, donde Rodríguez se desempeñaba como jefe de maquinas del submarino con el que zarpó de la Base Naval local hacia Ushuaia el 31 de octubre.

"Lo que más extraño -escribió su esposa a 99 días del último contacto del buque- es tu abrazo apretado y tus palabras diciéndome ´Nunca te voy a soltar´. Amor son muchos los proyectos que tenemos pendientes; te acordás cuando nos imaginábamos viejitos?". 

"Mi vida gira alrededor de la tuya, ya quiero que esta pesadilla termine pronto para apretar nuevamente Play a nuestras vidas", concluyó.