"Aprendemos juntas: yo a ser madre y ellas, a tener madre", dice Alicia sin ocultar la emoción que le produce pronunciar aquellas palabras. Alicia se convirtió en la mamá de tres hermanitas de  9, 13 y 15 años. Las niñas formaron parte de una convocatoria pública nacional que lanzó el gobierno de la provincia de Santa Fe luego de que se agotara la búsqueda de adoptantes en el Registro Único de Aspirantes a la Guarda de la provincia y la red federal de registros. 

En total, 266 parejas se presentaron a la convocatoria. Alicia fue la número 20. "Me anoté ese el 8, a las 8.30 de la mañana y era la número 20. Tengo presente que ese mismo día mi papá me llamó para recordarme la inscripción y le dije que era la número 20. Él me dijo: el 20 es la felicidad hija, así que vas a tener suerte", cuenta emocionada. 

Las niñas estuvieron al tanto de la convocatoria pública. En su momento, habían asegurado que sólo querían "amor y cariño" y que, en caso de que no se encontrara un hogar para que las tres pudieran permanecer unidas, ellas preferían que fuera adoptada la más pequeña, aunque precisamente era ella quien de forma férrea no quería separarse de sus hermanas mayores.

"Es una experiencia maravillosa. Nos conocemos a diario porque a pesar de que ya estén en casa desde hace un montón de días es diario el conocerse, el recuperar los años que no pasamos juntas", dice Alicia. Para ella, la llegada de las hermanitas significó el fin de una espera que se prolongó durante once años. "De vivir sola ahora tengo tres terremotos en mi casa que le pusieron luz y vida...estamos acostumbrándonos a las rutinas. Hasta ahora, todo va muy bien", agregó. Haber sido elegida, fue realmente algo maravilloso, porque la convocatoria fue realmente masiva: había familias desde Santa Cruz hasta Formosa.

Alicia, tiene 40 años y vive en una pequeña localidad cordobesa. Está en pareja con otra mujer pero no conviven, vive sola. Las niñas habían sido separadas de sus padres biológicos por las agresiones que sufrían. "Es muy lindo: tienen que perder el miedo a adoptar nenes grandes porque nos dan muchas satisfacciones. Es un orgullo para mí, me siento totalmente orgullosa de ellas", concluyó feliz.