Encontraron murciélagos en Tailandia con un nuevo coronavirus

Investigadores de la universidad tailandesa de Chulalongkorn hallaron un virus que es 91.55% idéntico al SARS-CoV-2 en la sangre de estos animales.

Un grupo de científicos descubrió un coronavirus que comparte el 91,5% de su código genético con el SARS-CoV-2, responsable de la pandemia, en la sangre de cinco murciélagos que viven en una cueva en Tailandia.

De acuerdo con la investigación publicada este miércoles en la revista Nature, se cree que la variante hallada, denominada RacCS203, no puede infectar a las personas, ya que no puede adherirse a las células humanas AC2, puerta de entrada al coronavirus.

Sin embargo, se encontró que los anticuerpos que circulan en la sangre de murciélagos y pangolines infectados podrían ser efectivos para neutralizar el virus SARS-CoV-2. Lo que eventualmente serviría para tratar síntomas del Covid-19.

 

“Necesitamos hacer más vigilancia en los animales. Para encontrar el verdadero origen, el trabajo de vigilancia debe ir más allá de la frontera de China, declaró Lin-Fa Wang, directora del grupo de investigación.

Los investigadores de la Universidad de Chulalongkorn de Bangkok creen que los coronavirus solo desarrollan la capacidad de infectar células humanas después de pasar primero a un huésped intermedio, como un pangolín. En su cuerpo se produce la mutación que le da la capacidad de unirse a las células humanas.

Se requiere más trabajo para comprender cómo el Sars-CoV-2 pasó de los animales a los humanos y los investigadores recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Wuhan demostraron que, hasta el momento, no hay evidencia concluyente de cómo sucedió esto”, advirtió la científica Wang.

 

La OMS brindó una conferencia de prensa en Wuhan este martes y aseguró que aún no ha sido identificada ninguna fuente animal del coronavirus. Peter Ben Embarek, especialista en seguridad alimentaria y enfermedades animales de la organización y presidente del equipo de investigación, aseguró que el foco de su estudio era saber si la enfermedad de Covid-19 tenía una “historia previa” y si estaba circulando antes de diciembre de 2019.

Embarek afirmó que hasta el momento, no hallaron evidencia de grandes brotes que pudieran relacionarse con el coronavirus antes de diciembre de 2019 en Wuhan. Asimismo, precisó que todo parece indicar que el virus tendría su origen en un reservorio natural en los murciélagos, pero que es poco probable que estuvieran en Wuhan. La investigación sobre cómo se introdujo el virus todavía es un “trabajo en progreso”, explicó el experto.

Según el director de programas de la OMS, la hipótesis de que el virus se transmite a través del comercio de productos congelados de la cadena de frío también es posible. Pero descartó la hipótesis de la fuga del virus de un laboratorio.

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