Monseñor Carlos Malfa, obispo de Chascomús y secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, envió una carta dirigida a los fieles a pocas horas de la votación en el Senado de la ley del aborto legal.

“No tengan miedo hermanos y hermanas de pronunciarse y manifestarse públicamente, unidos a otros cristianos y hombres y mujeres de buena voluntad, con la humildad de la verdad, en la defensa del derecho a nacer una vez concebido. Los creyentes también somos ciudadanos y tenemos el derecho y la grave responsabilidad de conciencia de expresarnos para defender la vida desde la concepción, apoyados también en las muchas razones científicas, jurídicas, éticas y filosóficas que así lo reconocen y sustentan”, indicó.

 

"Toda la sociedad está llamada a unirse en defensa del verdadero bien de la mujer y del derecho a la vida del concebido que nunca se realiza en la opción del aborto”, recita el comunicado.

Malfa tambuién aclara: “Tengamos siempre presente que la vida humana tiene una dignidad inviolable y por lo tanto debe ser acogida y cuidada con amor desde la concepción hasta su muerte natural en todos los momentos de su desarrollo. Por eso quiero decirles una vez más que el aborto es una violencia más sobre la mujer y la muerte de un ser inocente e indefenso”, insistió.

"Nunca será justa una ley que impone el poder del más fuerte sobre el más débil y que habilita como supuesto derecho el descartar la vida inocente del niño por nacer. Se traiciona así en su fundamento a la democracia que es verdaderamente tal cuando reconoce y tutela la dignidad de todas las personas comenzando por las más vulnerables e indefensas”, destaca el comunicado. 

La carta cierra diciendo que “los católicos, fieles al Dios rico en misericordia, debemos tener siempre gran misericordia para quienes caen en el pecado y se arrepienten, también para quienes participan de alguna manera y se arrepienten sinceramente. La Iglesia para seguir siendo luz del mundo y sal de la tierra no puede llamar bien al mal y mal al bien, sino que debe condenar el aborto por lo que es: la eliminación buscada de un ser humano indefenso. Y debe hacer saber que la muerte de un inocente no es compatible con recibir la comunión. Hagamos todo lo que esté a nuestro alcance y más para crear en la patria un clima de alegría y confianza en la vida”.