Aniversario de la asunción de León XIV y el mensaje de la Iglesia Argentina: "Amor hacia los pobres"
Además del saludo enviado por la Conferencia Episcopal Argentina, desde Chile y Perú subrayaron la fuerza espiritual de su lema "In Illo uno unum", que recuerda que la comunión en Cristo es el horizonte de la vida eclesial.
Tras cumplirse el primer aniversario del pontificado de Su Santidad León XIV, diversas voces de la Iglesia en América Latina elevaron su acción de gracias por el ministerio del Papa, destacando su testimonio como un firme llamado a la unidad, reconciliación y paz en un mundo marcado por tensiones, guerras y divisiones. Entre los distintos mensajes, la Conferencia Episcopal Argentina reconoció con "particular fuerza la voz clara y perseverante del líder católico en favor de la paz".
Además de nuestro país, desde Chile y Perú subrayaron la fuerza espiritual de su lema "In Illo uno unum", que recuerda que la comunión en Cristo es el horizonte de la vida eclesial y el fundamento de una humanidad más fraterna.
Los mensajes coinciden en un mismo reconocimiento: el pontificado de León XIV se consolida como un testimonio misionero y pacificador, profundamente unido a los pobres y orientado a construir comunión. Su llamado a vivir la unidad en Cristo se presenta como un signo de esperanza para la Iglesia universal y como una invitación a trabajar por un mundo reconciliado.
El mensaje de la Conferencia Episcopal Argentina al papa León XIV
En una carta dirigida al Santo Padre, el organismo le hizo llegar su saludo y agradecimiento en comunión con el Pueblo de Dios que peregrina en el país.
"Santo Padre León XIV: Al cumplirse el primer aniversario de su elección como Sumo Pontífice, los obispos de la Conferencia Episcopal Argentina, en comunión con todo el Pueblo de Dios que peregrina en nuestra Patria, queremos hacerle llegar nuestro saludo filial y agradecido", comenzó el enunciado.
"Damos gracias al Señor por su entrega generosa en el servicio como Sucesor de Pedro, confirmándonos en la fe y animando a la Iglesia universal a caminar con esperanza. Reconocemos con particular fuerza su voz clara y perseverante en favor de la paz, que tiende puentes entre los pueblos y no se cansa de reclamar el fin de la violencia y de las guerras. En un tiempo atravesado por conflictos y divisiones, su palabra se vuelve un llamado firme y profético a la fraternidad, al diálogo y al cuidado de la vida humana", agregó la carta.
"Agradecemos también su primera carta apostólica, en la que nos ofrece una exhortación profundamente evangélica, centrada en el amor hacia los pobres, recordándonos que en ellos se hace presente la misma carne de Cristo. Su enseñanza ilumina y alienta nuestro compromiso pastoral, invitándonos a renovar una Iglesia cercana, misericordiosa y comprometida con los más frágiles", subrayó el comunicado.
"En este día, lo encomendamos de manera especial a la protección de Nuestra Señora de Luján, de quien hoy celebramos su Solemnidad, para que lo acompañe con su ternura de Madre en su ministerio al servicio de la Iglesia y del mundo. Con filial afecto en Cristo", finalizó.
Conferencia Episcopal de Chile
En este contexto, el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile expresó su gratitud a Dios por el servicio del Papa León XIV como Sucesor de Pedro, resaltando su capacidad de confirmar en la fe con sabiduría evangélica, discernimiento pastoral y apertura a los signos de los tiempos.
Los obispos chilenos valoraron su llamado a construir "una Iglesia misionera, que abre los brazos al mundo y se convierte en fermento de concordia para la humanidad", reafirmando así la necesidad de ser testigos del Evangelio en medio de la historia concreta de los pueblos.
El Episcopado chileno manifestó su plena adhesión al Santo Padre, destacando que su voz frente a los conflictos internacionales es una palabra nacida del Evangelio de Jesucristo, orientada al bien común, dignidad humana y paz entre naciones. En su mensaje, encomendaron su vida y ministerio a la Santísima Virgen del Carmen, pidiendo que la Iglesia camine unida en la fe, esperanza y servicio a los más necesitados.
Cardenal Carlos Castillo
Desde el Perú, el cardenal Carlos Castillo, arzobispo de Lima, recordó que la elección de León XIV fue un signo de discernimiento del Espíritu Santo ante "el reto de la paz en medio del mundo". Subrayó que cada tiempo histórico exige un perfil pastoral particular, y reconoció en el actual Pontífice una continuidad del legado del Papa Francisco, por su cercanía con los pobres y su impulso de una Iglesia en salida.
Castillo destacó la experiencia misionera de Robert Prevost en el Perú, particularmente en Chiclayo, donde su ministerio se desarrolló en contacto directo con "los más pobres y los pueblos olvidados". Esa vivencia, afirmó, ha marcado profundamente el estilo de su pontificado, sostenido en la convicción del amor universal de Dios, sin distinciones, con apertura a todos y con una opción clara por los más frágiles.
El purpurado resaltó que, durante este primer año, León XIV promovió una paz "desarmada y desarmante", inspirada en el modo de actuar de Jesús: una paz construida desde el diálogo, ternura, escucha y la fraternidad. En esa perspectiva, el Papa invita a salir del egoísmo, abrir el corazón y reconocer al otro como hermano, fortaleciendo una sociedad más justa, solidaria y humana.

