Las Líneas C y D del subte permanecieron cerradas durante la mañana del viernes, ocasionando serios problemas a los usuarios. El paro, que finalizó al mediodía, fue por una medida de fuerza de los metrodelegados quienes continuaron con la protesta con un levantamiento de molinetes en las cabeceras de ambas líneas, medida que finalizó a las 14.

Tras el paro en las líneas A y B del miércoles, los metrodelegados continuaron así con las medidas de fuerza en rechazo a las suspensiones y al acuerdo de incremento salarial del 15,2 por ciento firmado con la UTA. Pero esto no terminaría acá.

Miguel, Segovia anunció que el próximo martes paralizarán las líneas H, E y el Premetro desde la medianoche y viajes gratis de 12 a 14 y sumó al rechazo a la paritaria firmada con UTA el pedido de anular todas las suspensiones aplicadas. "Si llega a ver más telegramas, esto se puede adelantar para el lunes", advirtió el gremialista.

En tanto, la empresa concesionaria Metrovías elevó a 82 el número de telegramas de suspensión enviados a sus empleados. “Los telegramas de suspensión enviados a 82 empleados de la compañía se deben a la ocupación de instalaciones, apertura de puertas de emergencia y/o liberación de molinetes para facilitar la evasión, o directamente impedir la normal prestación del servicio”, indicó la empresa en un comunicado.

Según subrayó, esa medida “no atenta de ninguna manera contra el legítimo derecho a huelga, ya que las personas sancionadas son aquellas que han sido identificadas oportunamente como partícipes de acciones de carácter ilegal”.

Además, el jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, dijo que el gobierno de la Ciudad denunciará ante el Ministerio de Trabajo a los metrodelegados por los paros que realizan en las líneas de subte y anticipó la intención de descontar de sus salarios “las horas no trabajadas” por las medidas de fuerza.