Final feliz: encontraron implante de nena hipoacúsica que estaba perdido hace un mes
Exclusivo de cronica.com.ar El dispositivo, que fue hallado en Saavedra, tenía un costo de 41 mil pesos y era indispensable para que la pequeña de 5 años pudiera escuchar.
Por Sol Narosky
@solnarosky
El desenlace que tuvo la historia de Cala (5), la nena hipoacúsica que había perdido por la zona de Núñez el mes pasado un dispositivo indispensable para poder oír, concluyó con la aparición del implante de 41 mil pesos. La gran noticia emocionó a la familia, a los vecinos y a los cientos de involucrados que pusieron su granito de arena para hacer esto posible.
Todo comenzó el 28 de julio pasado, cuando a la pequeña se le cayó en la calle el implante que recién le acababan de colocar. En esos 20 minutos, entre que se perdió el dispositivo y que volvieron a buscarlo, "pasó una persona haciendo deporte, lo vio y lo levantó", contó la madre de la menor, María Emilia Natali, en diálogo con cronica.com.ar.
El deportista se subió al auto, lo guardó en la guantera y se olvidó del tema. Sin embargo, el jueves de la semana pasada se le vino a la cabeza una familia conocida suya, integrada por dos chicos hipoacúsicos. "Como le parecía que era algo de eso" se los entregó a ellos, explicó María.
El hijo mayor de la familia Fraga fue quien compartió el último viernes las fotos del elemento en las redes sociales. "Buenas tardes, el implante fue encontrado en avenida Libertador y General Paz. Se le entrega a la persona con el código del implante. Cualquier cosa que me manden por privado. ¡Por favor difundir y así ayudamos a que lo pueda recuperar! Muchas gracias", dice el posteo de Mauro Agustín publicado en Facebook.
"A las dos horas que las publicó, lo bombardearon un montón de personas que tenían nuestra información. La gente le envió nuestra publicación de búsqueda y fue así que nos terminaron llamando", relató la madre, al tiempo que agregó: “No lo podía creer, no entendía nada. Estaba muy sorprendida. Yo ya no tenía más esperanzas".
Al día siguiente fueron a buscar el dispositivo a la casa y allí tuvieron la oportunidad de conocerlos. "Una familia divina", afirmó María en declaraciones a este medio.
"Muchísimas gracias a todas las personas que difundieron mi publicación para poder ayudar a contactar con la familia de Cala y así poder darle el implante. No tengo palabras para describir la carita de felicidad de Cala y la alegría de sus papás", escribió el joven luego del encuentro.
Sobre cómo transitaron este mes, la madre contó que "pasó algo maravilloso". Y es que una familia de Villa Ortúzar, a los pocos días que se enteró de la perdida del dispositivo de la nena, decidió prestarle un implante que tenía en su casa. "Con unas calibraciones de por medio, Cala no quedó desprovista del todo", señaló.
Para terminar, María se mostró profundamente agradecida por el final que pudo tener el caso. “Un gracias gigante a toda la gente que se tomó el tiempo, que fue solidaria, que compartió". Y concluyó: “Hay que darnos cuenta que con pequeños gestos movemos montañas”.

