Por Alicia Barrios 
abarrios@cronica.com.ar 

"Hermanos todos" -Frate lli tutti- es el nombre de la nueva encíclica que Francisco firmará el 3 de octubre en Asís. Allí oficiará una misa sin fieles ni periodistas, por la pandemia. El título es en italiano y no en latín como es habitual en los documentos papales, porque la frase pertenece a San Francisco.

El eje es la fraternidad y la amistad social que está inspirada en el santo de Asís: "Miremos todos los hermanos al buen pastor que sostuvo la pasión de la Cruz para salvar a sus ovejas". No se puede perder de vista que en la noche de su elección, el 13 de marzo del 2013, Francisco se presentó al mundo con la palabra "hermanos". Esta será su cuarta visita a San Francisco de Asís. Allí lo esperan con gratitud y emoción.

 Jorge Bergoglio anticipó que no está previsto que realice ningún viaje apostólico hasta que no se supere esta emergencia sanitaria. Está a años luz de todos, llevando la delantera, su catequesis, homilías y entrevistas están centradas en la pospandemia. La pregunta que formula en todas sus apariciones es: ¿qué herencia les vamos a dejar a las generaciones futuras? Insiste en que cada uno tiene que hacerse cargo del tiempo que está por venir. Profetiza que hay que preparar la tierra para que otros la trabajen.

Está convencido de que de las crisis no se sale igual, sino mejor o peor. Insiste en quitarse de encima la cultura del descarte. Es contra esta tendencia que propone acercamiento, fraternidad. Desde que comenzó la epidemia que sacude al mundo, repitió mil veces el término inclusión.

No paró de hablar del cuidado del otro, incluyendo en esta figura el distanciamiento social. Se divierte con los chicos, el sentido del humor es la ternura de la rebeldía de este Papa, a quienes les dice que con los tapabocas "estamos jugando a los disfrazados". En él permanece siempre la cercanía, cualquiera sea la situación por la que se atraviese.

Cuando habla de su pueblo se refiere a que es el obispo de Roma, como le gusta que se refieran a él. Es así, porque se trata de su diócesis. Él no es más arzobispo de Buenos Aires, ahora es el de Roma. Ahí está su territorio. Eso sí, mantiene sus devociones. Las Carmelitas lo pueden.

Octubre es el mes de Santa Teresita, por quien se siente cuidado y tiene un diálogo interior con ella que es constante. Cuando tiene un problema lo deja en manos de ella, no para que lo resuelva sino para que lo tome en sus manos y lo ayude a asumirlo. Como señal recibe una rosa blanca. Ella cumple a rajatabla. Reza esta oración: "Florcita de Jesús, pídele hoy a Dios que me alcance la gracia que yo ahora pongo con confianza en vos".

Nunca faltó en la Argentina, en Italia o el lugar que lo sorprenda, alguien que le regale una rosa blanca. Sin saberlo se la están dando de parte de ella. Francisco cumple, Santa Teresita dignifica.

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