Por Gabriel Arias
garias@cronica.com.ar



La suba del dólar hace como siempre que todo lo que tenemos a nuestro alrededor siga por el mismo camino, uno de esos productos de suma importancia es la carne, la cual tuvo un incremento aproximado del 10 por ciento en los negocios y esto comenzó a impactar no sólo en el bolsillo de la gente sino en los comercios.
 

Conocida la noticia del aumento de este alimento vital, Crónica recorrió algunas carnicerías para conocer los testimonios de los comerciantes y de los consumidores, que ven cada vez más privada la llegada a la carne. José Luis es carnicero en el barrio de San Telmo y le comentó preocupado a Crónica que "el aumento en la carne tuvo lugar cerca del 10 por ciento, y en el caso de la jornada de hoy, vimos una diferencia de gente que venía con relación a días atrás".

Estirar el producto

"No hubo mucho movimiento y estamos preocupados por esto, me parece que la gente está con mucho miedo por los aumentos. Lo que nos damos cuenta es que llevan menos mercadería y cortes básicos como para poder dividir en comidas".

A la hora de tener en cuenta algunos precios que se ven en las góndolas de las carnicerías, hay que remarcar que por ejemplo el kilo de asado arranca desde los 190 pesos, milanesa para preparar 230 (corte nalga, lomo o cuadrada), carne picada o puchero 120, bife angosto 230, matambre 220, roast beef 220, falda 120 y cuadril 250, entre otros artículos y precios al mostrador.

Otro carnicero de la zona, llamado Carlos, agregó que "lo que vemos es que el bife ancho ya no se está llevando porque es grande y esto representa bastante dinero para el tipo de corte que resulta. Hay un cierta preocupación en el sector porque si bien este es un aumento de un porcentaje no tan grande, se agrega a los que vienen sucediendo desde hace tiempo".

Por el lado del consumidores hay datos concretos, por ejemplo que la gente lleva cortes accesibles como picada, milanesa, roast beef o falda para poder aprovechar en distintos tipos de comidas, además de "hacerlo estirar lo más posible".

También suelen utilizar un tipo de corte para transformarlo en comida de distinta manera, como la picada que es usada para pequeñas albóndigas, hamburguesas o para una salsa bolognesa, otros hacen lo mismo con la falda para hacer puchero o bien como corte de carne regular.

Lo cierto, es que para saber el impacto real en la sociedad con relación al nuevo aumento de la carne, habrá que esperar unos días para que la gente vuelva a sentir el impacto y agarrarse la cabeza con la suba.



LA CALLE DICE...

Juan: "Al ser solo no tengo necesidad de comprar o consumir mucha carne, pero hay gente que está complicada porque la necesita".

Yolanda: "Llevo carne picada porque económica, podemos tirar un tiempo y la puedo utilizar para varias comidas".

Nélida: "Soy jubilada y la plata no me alcanza. Estoy llevando mucha menos mercadería de lo que lo hacía antes".

Alejo: "Habrá que esperar unas semanas para ver cuál se el impacto del aumento. No como carne mucho porque vivo solo".

Cortes populares

En agosto, días antes de que el dólar se disparase a su máximo histórico, el pollo, la picada común y el osobuco (los cortes más populares), fueron los que más aumentaron, según un informe publicado por el Instituto de Promoción a la Carne Vacuna (IPCVA).

Según el IPCVA los precios de la carne vacuna aumentaron en agosto un 3,4% en promedio. Lo preocupante es que en estos pocos días de septiembre las carnicerías admiten un incremento entre el 5% y el 10%.

Por otra parte, el instituto remarcó que los precios de la carne vacuna en las carnicerías y supermercados subieron menos que la inflación, a comparación de otros alimentos. Además, directivos señalaron que las exportaciones crecieron y que el consumo interno se consolidó.
 

PRECIOS PRINCIPALES POR KILO

Asado $ 190

Milanesa para preparar $ 230

Carne Picada $ 120

Puchero $ 120

Bife angosto $ 230

Matambre $ 220

Roast beef $ 200

Falda $ 120

Colita de cuadril $ 250