Por Florencia Golender
@flopa01

Si bien desde la mesa de decisiones de la Casa Rosada se plantea un clima de tranquilidad, las novedades introducen cambios en el hogar que ni tiempo hay para desandar: ajuste y modificaciones impositivas de las tarifas de los servicios públicos, crecimiento de la actividad del 5,1% en febrero (interanual) según el Indec, tendencia inflacionaria al alza con pronóstico oficial de desaceleración en mayo, aumento de la canasta básica de alimentos, "panazo" en Plaza de Mayo, suba del dólar y freno del Banco Central (intervención y modificación de tasa bancaria), inminente impacto en créditos hipotecarios y naftas, paritarias de gremios "duros" (docentes y metalúrgicos) estancadas. Entre otros temas, todo en cinco días.

Qué pasó esta semana en términos económicos es una pregunta que se hacen muchos trabajadores. Todo lo que está pasando, ya pasó alguna vez, sería el consenso. Pero lo que el gobierno transmite como previsible, no hace más que profundizar la ensalada de decisiones y proyecciones que existe hoy en la mente de los argentinos. Esa incertidumbre, suele generar algún nerviosismo con correlato en el consumo interno.

Para contar con la mirada de expertos, "Crónica" convocó a dos economistas de diferentes corrientes para conocer su opinión sobre el panorama actual. Acompañan a esta nota, las columnas de Agustín D´Atellis y Miguel Angel Boggiano.

Debe y haber

La sucesión de eventos desafortunados, se ve intercalada, sin embargo, de buenas noticias. De los 15 rubros de la actividad económica que mide el Indec, 14 mostraron una mejora en febrero. De hecho, es el registro más alto del gobierno de Mauricio Macri. Fue uno de los puntos a destacar por los funcionarios nacionales durante los últimos días donde el malestar social empieza a deshacer el efecto teflón de los primeros años de gestión.

Por primera vez, el Presidente se dirigió a todo el país a través de un mensaje grabado en la zona de yacimientos de Vaca Muerta (no utilizó la cadena nacional), en la provincia de Neuquén. El jefe de Estado pidió públicamente a "provincias y municipios que eliminen los impuestos que cobran sobre los servicios públicos, así van a aliviar las cargas sobre los comercios, sobre las Pymes y sobre los consumidores".

Tras la suba de la luz, el gas, el transporte y otros, la Rosada encontró una forma de aliviar el impacto. La primera en acatar el pedido fue la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, que firmó el decreto que reduce los impuestos de la electricidad entre 10% y 20% y elimina otros gravámenes de 6,3% y 3,1% que se facturaban en las boletas de gas y agua.

Otros gobernadores salieron a aclarar los tantos. De Salta, Juan Manuel Urtubey, indicó: "No podemos reducir impuestos que no existen", sostuvo. A la vez, coincidió con el planteo de Macri de haber vivido una "irrealidad con el congelamiento y la política tarifaria de los últimos 10 años".

Se viene el agua

A partir del 1° de mayo, la tarifa de agua subirá 26%, como estaba previsto. La factura promedio de un usuario residencial ascenderá a $208 mensuales y la mínima, a $130 por mes y servicio, según informó Aysa.

A pesar de la seguidilla interminable de aumentos, el gobierno apuesta fuerte a mayo para poner freno a los precios. Para el ministro de Hacienda, Martín Dujovne, las consultas por este asunto son permanentes. En el Congreso, la oposición acumuló proyectos fallidos para eliminar total o parcialmente la suba de los servicios.

Dujovne se muestra firme al respecto y sostuvo que "la inflación va a bajar en forma significativa a partir del mes de mayo". Ese mismo día, el Banco Central profundizó su intervención en el mercado de cambio para que no se dispare el dólar, otra variable que no hace más que impulsar los precios internos.

Un índice oficial que no favoreció la hipótesis sobre los precios, por ejemplo, es el de la Canasta Básica Total que mide la línea de la pobreza, una familia necesitó más de $17.000 para no ser pobre en marzo (+1,5%), lo que indica un incremento del 26,8% en los últimos doce meses.

El contexto internacional de apreciación de la moneda estadounidense y el local (esta semana una parte de los tenedores de lebacs no renovó su inversión, aunque la mayoría sí) generaron que el dólar suba 36 centavos. El freno llegó, una vez más, de la decisión de la autoridad monetaria de subir su tasa a 30,25%, desde el 27,25% anterior.

Ante la movida del Central, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, aseguró que existe "tranquilidad" en el gobierno. "Siempre vamos a tomar las medidas necesarias para cuidar este proceso de baja de la inflación. Entendemos que entren dudas, pero estos primeros meses del año se combinan con la cuestión tarifaria, que estamos terminando en su tramo más complejo", afirmó en línea con Dujovne.

Respecto a la inflación, dijo: "Vamos a seguir trabajando en esa meta de 15%. Vamos a ver números cada vez más bajos. La meta no es una promesa, marca una velocidad y un rumbo", aclaró.

Protesta y "panazo"

Al combo de tarifas y precios, los panaderos de la provincia de Buenos Aires, respondieron el último miércoles con una protesta a la que llamaron "panazo" frente al Congreso nacional , donde repartieron 5.000 kilos de pan. "Hay panaderías que tardan seis días para pagar la luz. A eso hay que sumarle el gas, el agua. Nosotros creemos que ya es un abuso indiscriminado para nuestro sector", afirmó el presidente de Centro de Industriales Panaderos del Oeste (Cipod), Rodolfo Silva.

Invierno en cuotas

Ese miércoles, el ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren, emitió un comunicado: el 25% del monto de las facturas de gas emitidas entre 1° de julio y hasta el 31 de octubre de este año se podrán pagar en cuotas (con interés). El 75% restante se deberá pagar normalmente.

El viernes, el polémico ministro caminó desde el Palacio de Hacienda a la Rosada. Macri lo esperaba para una reunión de seguimiento de gestión. Al rato, otra desmentida de renuncia.

Se habla de posibles cambios en el gabinete (ver página 4) y no es para menos. La cuestión económica, preocupa a los argentinos y, aunque no lo digan, al gobierno. Así lo demuestran todas las encuestas privadas, con fuerte caída de la imagen del Presidente y de las expectativas para la economía del país. Por ahora, las mediciones también demuestran que ningún dirigente de la oposición capitaliza ese descontento y, el 2019, está a la vuelta de la esquina.