Las altas temperaturas no dan descanso y este domingo volvieron a superar los 32 grados, lo que obligó a los ciudadanos a buscar frescura en cualquier lugar.

La ciudad de Buenos Aires fue un horno nuevamente, con una máxima que alcanzó los 32,6 grados, y las familias colmaron los parques y los espacios verdes porteños y, los más desesperados, acudieron a las fuentes de agua de la vía pública para refrescarse un poco.

Los intensos rayos de sol y la temperatura, que prácticamente no bajó en todo el día, generaron que, pese a su prohibición por el riesgo de electrocutarse, decenas de chicos se "bañaran" en las fuentes como, por ejemplo, el Monumento a los Españoles.

Si bien se recomienda que frente a elevadas temperaturas se tomen baños refrescantes, acudir a una fuente de agua es un peligro ya que hay posibilidad de sufrir golpes y accidentes eléctricos. Aunque hay carteles indicadores de que eso está prohibido, muchos no hicieron caso y prefirieron refrescarse a cuidarse.

En épocas de calor, es vital consumir frutas y verduras de estación e ingerir agua constantemente. Y, ante algún síntoma como debilidad, mareos, desmayo, vértigo, calambres musculares, falta de apetito, náuseas, vómitos o dolores de cabeza, es preferible acudir a un médico ya que se puede estar sufriendo de una deshidratación.

En cuanto al pronóstico del tiempo, se espera que este lunes la temperatura máxima baje a 26 grados y el cielo esté despejado o algo nublado. Para el martes, el termómetro volverá a ubicarse en torno a los 30 grados, mientras que el miércoles volverá la inestabilidad.