Los deudores de créditos UVA se manifestaron este jueves frente al Banco Central para pedir una vez más un rescate del gobierno nacional. Descontentos con el anuncio del martes, que le pone un tope del 35% al ingreso que deben destinar para pagar la cuota de sus préstamos y aplica gradualismo al descongelamiento de los montos, se manifestaron reclamando nuevamente que se aplique alguna fórmula de salida del sistema de indexación, que ajusta tanto la cuota como el monto adeudado según la inflación.

Portando pecheras y banderas que los identificaban, exigieron una nueva reforma al sistema. El gobierno de Macri había congelado desde agosto hasta fines de diciembre el valor que pagan por sus créditos, pero, como se ajustan por inflación, se definió que en enero deberían abonar un monto actualizado, que ya preveía fuertes aumentos.

Al asumir, Alberto Fernández extendió un mes más esa protección, mientras se pedían informes a los bancos. Los datos confirmaron que la moratoria es baja (apenas 0,6% de los tomadores debe alguna cuota) y que quienes lograron acceder a la casa propia forman parte del 25% más rico de la población.

Sobre esas cifras, el gobierno anunció el martes el fin del congelamiento. Para no habilitar una suba abrupta (sería cercana al 26%) se decidió hacerlo en forma progresiva durante doce meses, e instaló un tope del 35% del ingreso familiar para el alza de las cuotas mensuales. Pese a eso, los deudores volvieron a manifestarse este jueves.