El violento episodio se habría producido por un acuerdo previo que se había acordado en el transcurso de la semana, y que no fue respetado por alguna de las partes.

Entonces, el concejal Curestis habría obligado a algunos fiscales a retirarse, incluso con efectivos de  Gendarmería quitándoles el carnet habilitante.

Ante estos, quienes fueron echados retornaron al lugar, con más integrantes para finalmente agredir a golpes de puño al concejal.

En la asistencia médica se constató que el representante del oficialismo no presentaba lesiones graves, solo traumatismos por los golpes. Fue trasladado al hospital Trinidad de Quilmes donde permanece internado a la espera de estudios complementarios.