Hace pocas semanas se dio a conocer la historia de esta chiquita que nació con un glaucoma congénito, una problemática que le quitó la vista al poco tiempo de nacer. A pesar de esta barrera, Lucía es una alumna ejemplar y todos los días cabalgaba y caminaba para asistir a clase. Luego de que su caso se hiciera público, un cordobés, de 89 años, compró el vehículo y lo patentó a nombre de Carmen, la madre de la chica. De esta manera y gracias a este héroe que prefirió mantener su anonimato, Lucía, su hermano y su primo llegan a la escuela en media hora. 

A su vez, el municipio de La Paz se comprometió a darle el combustible necesario a la humilde familia que vive de la cría de animales en las sierras cordobesas, donde ni siquiera tienen energía eléctrica.

Los obstáculos no existen

Su ceguera nunca le impidió llevar una vida normal ya que, pese a sus limitaciones, Lucía ayuda constantemente con las tareas en su casa. Junta leña, recolecta los huevos de las gallinas y cocina. A pesar de que el terreno donde viven es algo desnivelado e irregular, no tiene problemas para moverse. 

“Desde pequeña aprendió el Braille, el sistema de lectura para no videntes, pero desde el año pasado tiene una máquina que le trajo el gobierno y lo está afianzando. Le ayudan mucho su inteligencia y su gran voluntad. Ella transmite un mensaje totalmente positivo. Es tímida, pero tiene buen humor, pone mucho de sí y va siempre para adelante”, contó Leonel Toledo, el profesor de ciegos que acompaña todos los días a la menor y uno de los organizadores de la iniciativa para que consiga un vehículo que la traslade de una forma más fácil al colegio. 

En su casa del paraje Altos de Corralito, Lucía vive con su mamá Carmen, con su hermano Víctor y con una hermanita de tres años. Hasta no hace mucho, la vivienda era un rancho, que luego fue reemplazada por una casa gracias a un plan oficial. No cuentan con electricidad, cocinan con fuego y toman agua de un arroyo. Sin embargo, ninguno de estos obstáculos fue suficiente para que Lucía dejara de lado sus sueños.