Por Florencia Bombini
@florbombini

Hace muchísimos años, el piloto Patricio Di Palma decidió sumarse a las campañas de concientización sobre la donación de órganos sin saber que le tocaría vivirlo en carne propia tiempo después justamente para mejorar la calidad de vida de su hija.

Todo aquello que predicó lo puso en práctica este jueves, en el Hospital Italiano, tras decidir donarle un riñón a Agustina, de solamente 19 años. “Da siempre lo mejor de ti y lo mejor vendrá”, es justamente la frase de la Madre Teresa de Calcuta que lleva tatuada en uno de sus brazos. El reconocido piloto de TC fue intervenido junto a su hija, en una operación que resultó exitosa, según le confirmó su familia a este medio.

Patricio Di Palma ingresó al quirófano cerca de las siete de la mañana y luego lo hizo Agustina. Pasado el mediodía, la familia recibió la noticia de que todo había salido bien y a las 14.15, el piloto fue trasladado a una habitación y su hija a terapia intensiva, donde permanecerá internada durante un mes. Agustina fue diagnosticada en 2015 con granulomatosis de Wegener, un cuadro clínico-patológico de vasculitis sistémicas asociadas a ANCA, que le afectó los pulmones y el funcionamiento de los riñones.

En 2017, tras una consulta en el Hospital Italiano, la joven quedó internada y a partir de ese entonces debió realizarse diálisis varias veces por semana hasta llegar al trasplante. “Mi papá no lo dudó ni un segundo. Al tratarse de su hija, era el primero que quería donar”, le comentó a este medio Dino, su hijo y piloto de Rallycross. Asimismo, el joven, desde los pasillos de la clínica, y mientras esperaba poder ingresar a ver su hermana, agregó que Agustina podrá hacer “una vida normal después de los seis meses del trasplante, va a dejar todo lo que venía haciendo hasta ahora, solamente se tiene que cuidar con las comidas”.

En tanto, Dino contó que su papá “no podía hablar mucho, apenas pudo saludar a mi hermana” y que el domingo recibirá el alta. Además, sostuvo que a partir de ahora, la idea de Patricio es involucrarse “en el Incucai para poder ayudar desde su lugar”. El Instituto había reconocido a Di Palma en el año 2000 por “ser el primer piloto en adherirse a la campaña ‘asegurá la vida, doná tus órganos’”. Incluso, el piloto corrió varias carreras con el logo del Incucai ploteado en sus autos.

Emotivo mensaje

Horas antes de ingresar al quirófano, Agustina Di Palma escribió un mensaje conmovedor en su cuenta de Facebook, en el que confesó haber sentido “vergüenza” por los efectos que las corticoides le generaban en su cuerpo, tales como “granitos, estrías, pelos, cara de luna llena”, aunque con el tiempo “pensaba: no es mi culpa, estoy enferma”. Y luego de que le confirmaran la gravedad de su enfermedad, agregó la joven, “prometí nunca más avergonzarme de mi cuerpo” porque “lo más importante, es la salud, lo demás son sólo estereotipos de belleza”. Mientras se recuperan en el Hospital Italiano, Agustina y Patricio ya se treparon al podio de la vida.

 

Padre e hija. Unidos más que nunca.