La rápida acción de un grupo de efectivos de la Policía de la Ciudad hizo posible que un parto se llevara adelante sin incovenientes, y fruto de eso, nació la pequeña Mía y se encuentra en buen estado junto a sus padres en su vivienda del barrio porteño de Flores.

El episodio tuvo lugar el fin de semana pasado, cuando los oficiales primero Maza, Madera y el inspector Correa llegaron hasta una vivienda ubicada en el cruce de las calles Yerbal y Helguera, donde habían recibido el alerta de una mujer que estaba realizando trabajos de parto.

Correa relató: "Estábamos cerca y escuchamos el llamado por los equipos de comunicación de uno de los efectivos, que hacía un pedido de solicitud de ambulancia del SAME para asistir a una señora que estaba con contracciones y la situación se estaba complicando porque los padres estaban shckeados y desesperados. Por eso, le indiqué al chofer del móvil que lo acercara para recostar a la mujer sobre el asiento. Además, le pedimos al padre que sostuviera la cabeza de su mujer y en ese momento, vemos que la nena había salido, la sacamos y se la pusimos en los brazos de la madre".

El efectivo agregó: "Cuando vi el cordón lo que hice fue sujetarlo, presionarlo y cerrarlo como medida prudencial, y le pedí a uno de los muchachos algo para atarlo y usamos un cordón del silbato, y lo utilizamos para sostener el cordón y poder llegar al hospital lo más rápido posible".

En tanto, el papá de Mía, de ciudadanía boliviana, José manifestó su agradecimiento: "Mi esposa quería conocer a la gente que nos había ayudado, y después le pedí al oficial que sea el padrino de mi hija y aceptó. Les quiero agradecer por todo lo que hicieron".