Rafael Grossi brindó el informe de la explosión a la Armada Argentina.

Rafael Grossi, embajador argentino en Austria, explicó por qué se tardó tanto en detectar la explosión y reveló si existió la posibilidad de que el submarino ARA San Juan, desaparecido hace 8 días con 44 tripulantes a bordo, haya sido víctima de un ataque extranjero.

El experto nuclear pidió, la semana pasada, en la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO), la cual tiene sede en Viena, que se investigue qué ocurrió en la zona donde desapareció la nave.

Siete días después , los expertos concluyeron que tres horas después de la última comunicación del submarino, se produjo un "evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear, consistente con una explosión" en la ruta que seguía la nave. Además, descartaron un posible ataque extranjero. 

La organización, que cuenta con una red internacional muy extensa de detección de ensayos nucleares, con distintas tecnologías y estaciones sismológicas y de infrasonido, pusieron un equipo técnico a leer los datos, analizarlos y sacar conclusiones.   

"Mi ansiedad se fue agravando en el transcurso de los días pero no era un trabajo sencillo", dijo al medio Infobae. Explicó que existen distintas curvas de las señales acústicas que hay que interpretar y analizar cruzando datos. 

Además, aseguró que la conclusión tiene altísima verisimilitud ya que el evento fue detectado por tres estaciones, dos situadas en la isla Ascensión y una en la isla Crozet. 

En cuanto a la versión de que la nave pudo haber sido víctima de un ataque extranjero, aseguraron que no es probable ya que se debería haber detectado otro navío en la zona. Agregó que sería un fenómeno distinto, con una señal con otro tipo de curva, más larga y con más eco. "Un ensayo nuclear tiene otra dimensión, otro ruido, incluso se siente en la corteza terrestre", precisó. 

Grossi evitó realizar conjeturas en cuanto a la posibilidad de que los tripulantes continúen con vida.