Increíble. Una laguna en medio de la calle.

“En Ituzaingó hay situaciones que uno dice ‘no puede ser’” le expresó a Crónica un vecino del mencionado distrito, en referencia al mal estado de las calles, en gran parte por la ausencia de intervenciones por parte de las autoridades. Un estado de situación que se agravó en los últimos diez años, un período considerable para resolver dicha problemática. Sin embargo, las mejoras realizadas sólo se limitan a tapar los baches con escombros. Por lo tanto, los residentes, cansados de no ser escuchados, apelaron a la humorada como manera de manifiestar sus reclamos. Uno de ellos salió de su casa con una caña de pescar y la introdujo en uno de los pozos, en tanto otro habitante lleva consigo un patito de goma que hace flotar en cada laguna callejera que cruza en su camino.

El descontento es cada vez mayor en Ituzaingó y el estado deplorable de las calles es su principal causante, o para ser más exactos la falta de respuestas a sus reclamos por esta problemática agudiza el malestar de los vecinos. “La inacción es total” dejo en claro Daniel Galst, vecino y periodista local, que recorre diariamente los accesos del distrito, encontrando en su camino un bache tras otro. Fue entonces que el agua estancada en cada pozo tras las últimas lluvias lo llevó a la necesidad de seguir caminando por cada arteria acompañado de “Ricardito”, su pato de goma. El juguete es depositado por su dueño en toda laguna que se encuentre en su trayecto, para que circule por el agua. Sin embargo, Daniel no es el único que le ha dado uso a los charcos de considerables dimensiones, otros moradores han armado barquitos de papel pero un vecino fue más recurrente.

Salió de su vivienda con su caña de pescar y una reposera que colocó en la orilla del cráter para luego sentarse y esperar que haya pique. En este sentido, Luján, en su cuenta de Facebook, expresó en forma irónica que “invitamos a todos los residentes del partido de Ituzaingó a que se acerquen a pasar un grato momento a las orillas de esta tranquila laguna en General Manuel Pinto al 900”. A su vez, y en tono más serio, la mujer manifestó que “se podrán encontrar con autos, camiones, camionetas, motos, bicicletas, y hasta a veces colectivos y máquinas desfilando una y otra, y otra vez sobre el barrial que nuestro amado intendente Descalzo nos regaló”. Lo curioso de este mensaje a través de las redes sociales radicó en que llegó a la mencionada autoridad municipal, quien prometió una solución al día siguiente. Sin embargo, Glast reconoció que “pasé a los tres días y vi que lo habían tapado con escombros”. Por esta razón, el hombre reflejó el preocupante estado de situación que padecen los vecinos del distrito, al asegurar que “en los últimos diez años fue cada vez peor”.