La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) aseguró que ese sector padece una "situación delicada por la menor actividad, la caída de ventas en el mercado interno y un fuerte aumento de los costos"

De esta manera, la Federación alertó que "la caída de ventas en el mercado local, que se espera superior al 10% para 2018, sumado a los aumentos de costos asociados a tarifas de servicios, tasas de interés y algunos insumos dolarizados, condiciona la rentabilidad del sector, con lo cual se deterioraron las expectativas de inversión".

Por su parte y mediante un comunicado, Pedro Reyna el presidente de FAIMA indicó: "Desde el sector maderero estamos haciendo todos los esfuerzos por subsistir en este contexto y el sector público está trabajando en darnos las herramientas. Pero hay un sector que es el financiero no público que cosecha todos los beneficios y no contribuye con esfuerzos para estabilizar la situación".

Al mismo tiempo, FAIMA le entregó al ministro de Producción, Dante Sica, un legajo con las "preocupaciones más urgentes" del sector como por ejemplo el "financiamiento a la demanda, a la oferta productiva y de capital de trabajo, aspectos tributarios, laborales y de comercio exterior"

En el citado documento, le pide a Sica suspender por 180 días el scoring en los planes de facilidades de la AFIP y otras cuestiones.

Por último, la entidad calcula que la actividad registrará una caída del 8% interanual durante 2018.