Yolanda Montes, de 60 años, y su hija Carolina Massieri, de 28, cursan el último año de sus carreras en el mismo instituto terciario de San Martín, Mendoza. Ambas son excelentes alumnas y cuentan con promedios envidiables, por lo que fueron elegidas como abanderadas. De esta forma, madre e hija portarán la bandera de la institución a lo largo del presente año.

"Fue una muy linda noticia para las dos. En mi caso, por mi edad, es un incentivo para seguir haciendo cosas, y, para mi hija, es un premio a su esfuerzo", sostuvo Yolanda, que consiguió un 9,8 de promedio en sus estudios.

La mujer, que es docente jubilada, fue profesora de matemáticas durante 30 años en numerosas escuelas y también directora en una de ellas.

Yolanda, en 2016, comenzó a estudiar la tecnicatura en Comunicación Social en el instituto 9-001, mismo lugar en el que su hija había ingresado para hacer el profesorado de Nivel Inicial.

"Un día me jubilé y, sin escalas, pasé de ser una mujer que tenía todo el día ocupado y a la que siempre le faltaban horas, a estar en mi casa y con mucho tiempo ocioso", narró la mujer, y agregó que, luego de no engancharse con ninguna otra actividad que hacían sus amigas jubiladas, se decidió a estudiar y elegir una carrera totalmente alejada de las matemáticas.

Por su parte, Carolina tiene promedio 9,74 en sus calificaciones y admitió que la noticia la sorprendió: "La verdad es que no esperaba ser abanderada. "Tal vez sí por el lado de mi mamá, porque a ella le encanta estudiar y está todo el tiempo con libros y actividades. Pero lo mío fue realmente una sorpresa".

El Instituto de Educación Superior de San Martín tiene media docena de delegaciones en la región y en total, cursan en sus aulas casi 6.000 alumnos. Desde hace un tiempo y por resolución, el establecimiento decidió que hubiese un abanderado por el terciario y otro más por el profesorado, entre otras cosas porque hay una carga de materias muy distinta entre uno y otro e incluso un año más de cursado par quienes aspiran a ser profesores.

"Cuando empecé con el terciario me sentía rara. Estoy jubilada, ¿qué hago acá?, me decía. Imaginate, por ejemplo, que a la directora del instituto yo la tuve de alumna, y eso me pasó con muchos que alguna vez fueron alumnos y ahora son mis profesores", contó Yolanda, quien cursa con compañeros que van de los 19 a los 25 años.

Adriana, docente del Instituto, tuvo a Yolanda primero como profesora y luego como alumna: "Fue mi profesora en el Nacional de San Martín y la recuerdo como a una mujer vivaz, enérgica y muy dinámica; con el tiempo, la tuve de alumna aquí, en el primer año de Comunicación, y como estudiante es responsable y una gran productora de radio. Tiene un gran ímpetu y ganas de aprender".