Por Florencia Bombini 
@florbombini

"Hoy es el día de hacer la diferencia". Con estas palabras, la Fundación Vida Solidaria invita a las personas a sumarse a este desafío que ellos definen como una "gran aventura", y de la que hoy participan más de 500 voluntarios que reparten sus tareas con sólo un objetivo: llegar a los sectores más vulnerables de la sociedad.

Este proyecto cumplirá el domingo cuatro años y comenzó con Pablo Fernández (director) y Vita Carnevale (presidenta) recorriendo hospitales y plazas y pasando horas fuera de su casa con el afán de hacer el bien desde su lugar. Sin darse cuenta, tienen un organigrama para definir las funciones de cada una de las personas que quiso subirse a este barco.

De un lado del esquema está la dirección de actividades, que incluye visitas a hospitales, el manejo de un merendero en la villa 31, recorridos en calles y reciclado. Por otro, están quienes se encargan de las redes sociales y responden y asesoran a cada uno de los interesados en colaborar. Además, está la dirección de donaciones y de logística, entre otros sectores que abarca esta organización.

Con una sede en Recoleta y otra en Balvanera, más un merendero en la villa 31, este gran número de almas solidarias se reparte sus tareas y recibe la ayuda de la sociedad. ¿Cómo se hace? Uno de los métodos con los que se maneja este grupo es brindando links de una página de compra y venta en Internet para que toda persona, desde cualquier parte del mundo, pueda ayudar. Por ejemplo, uno puede adquirir un paquete de 100 vasos descartables y la organización se encarga de retirarlo.

Otra forma de colaborar es mediante donaciones, contactándose con ellos a través de las redes sociales o, simplemente, aportando su tiempo para la logística, uno de los puntos en los que más hicieron hincapié. Además de sus recorridos por 17 puntos de la ciudad de Buenos Aires, donde reparten comida a gente en situación de calle, Vida Solidaria también tiene su merendero en la villa 31, con apoyo escolar, y un grupo destinado a visitar a niños y familias en los hospitales.

"Vamos sábado por medio, nos disfrazamos y llevamos donaciones. Sabemos que las mamás no pueden trabajar porque están cuidando a sus hijos", comentó Andrea, coordinadora de las visitas al Hospital Posadas (también ayudan en los hospitales Santojanni, Durand y Rivadavia)

Tres lemas

Pablo Fernández explicó que esta fundación tiene tres conceptos básicos: "No recibe dinero, no meternos en política ni en religión". Y agregó que "las donaciones nunca son de dinero. Nos manejamos mucho con las páginas de compra y venta". Hoy son más de 500 personas las que priorizan la felicidad de los sectores más vulnerables de la sociedad por sobre sus trabajos, vida social y familia. "Nuestro plan es llegar a todo el mundo", prometió Pablo.