"Ojalá hubiésemos apagado el fuego con nuestras propias lágrimas", fue el desgarrador testimonio de una ex egresada que conforma el personal educativo de la Escuela Nº 23 de La Plata, cuyas instalaciones fueron arrasadas por un incendio. El siniestro se desencadenó el último fin de semana, según los propios damnificados de manera intencional por un grupo de vándalos que intentaban robar el dinero recaudado para cumplir el sueño de conocer el mar de los alumnos de 6º grado. Un anhelo que impulsó a docentes, padres y vecinos a poner manos a la obra con el fin de que los niños pudieran realizar el ansiado viaje.

En la mañana del lunes la Escuela 23, de nivel primario, de la localidad platense de Villa Elvira, se convirtió en un escenario desolador, como consecuencia de un voraz incendio que tuvo lugar en la jornada del último domingo. Por lo tanto, los integrantes de la comunidad educativa se vieron obligados a superar el dolor en forma inmediata y dividir sus esfuerzos para comenzar de nuevo.

En este sentido, el cuerpo docente se organizó en las inmediaciones del destrozado establecimiento para recibir a los más de 700 chicos, notificarles lo sucedido y brindarles contención a ellos y a sus progenitores, puesto que muchos no pudieron ocultar su angustia al arribar al centro escolar. Por otra parte, los empleados, vecinos e incluso padres de los estudiantes se sumaron a las tareas de remoción de escombros, de limpieza y reconstrucción de las instalaciones.

No obstante, Gabriela, quien realizó sus estudios allí y actualmente se desempeña como empleada auxiliar, detalló a Crónica que las llamas alcanzaron al "80% de la escuela, sólo quedaron 4 aulas y un comedor pero el pasillo de acceso a todas las salas es imposible de transitar". Lo más grave del siniestro, que deja sin clases a cientos de niños de Villa Elvira, radica en que pone en peligro el viaje de los 85 alumnos de 6º grado a Las Toninas con el fin de que conocieran el mar.

Justamente el último sábado se llevó a cabo un evento para recaudar fondos, y en este aspecto Gabriela consideró que "habrán pensado que la plata quedó en el colegio, entraron a robar y al ver que no había dinero, la prendieron fuego". Una sospecha que se basa en la proximidad entre la iniciativa solidaria y el aviso del cuartel de bomberos local a las autoridades escolares, a las 8.30 del domingo.

Ante semejante situación, la empleada auxiliar reconoció que "los chicos, los maestros y los padres están muy tristes, pero tenemos toda la fe en que vamos a hacer ese viaje -estipulado para el próximo 16 de noviembre-. No nos van a detener en lograr el sueño de los chicos". Una voluntad de no bajar los brazos que requiere de ayuda, la cual puede manifestarse al (0221) 156267144.