Por Matiás Resano 
mresano@cronica.com.ar 

Un hombre con antecedentes psiquiátricos mantiene en vilo a las vecinas de un edificio del barrio porteño de Caballito. El propietario emplea carteles, o las redes sociales, para amenazar a las mujeres del complejo de viviendas con mensajes sexuales o violentos como "me vengaré de todas ustedes".

Por lo tanto, las mujeres planificaron diferentes iniciativas de prevención, como permanecer encerradas en sus casas, ante la falta de respuestas de la Justicia. En la Unidad Fiscal Sur de la Ciudad de Buenos Aires, se radicó la denuncia 346612, por parte de un grupo de mujeres que residen en un edificio, situado en Senillosa al 400, de Caballito.

El cual se ha convertido desde hace un año y medio en una escena de terror, y de pesadillas constantes, para las vecinas, quienes acusan a Gustavo Bolla de amenazas y comportamientos intimidantes. Una de las primeras advertencias del acusado fue en la cadena de correos electrónicos de quienes integran el consorcio del establecimiento.

En aquella oportunidad, Bolla manifestó que "se acerca el día D, en el que me vengaré de todas las mujeres. Las féminas son todas unas reverendas perras". En consecuencia, las vecinas acudieron a las autoridades en reiteradas oportunidades y recién en los últimos días se llevó a cabo un allanamiento en la propiedad del individuo.

En este sentido, Estela señaló a Crónica que "a pesar de encontrar ropa interior femenina, pornografía adulta e infantil, la fiscal no hizo nada". En el procedimiento policial, los agentes descubrieron una cantidad considerable de carteles pegados en la puerta con diferentes expresiones aberrantes, de connotación sexual, dedicados a muchas habitantes del edificio.

No obstante, Paola, una de las destinatarias de esos mensajes, remarcó que "hemos implorado un montón a la fiscal para que hiciera algo pero no avanza en la investigación. La policía vino, sacó esos papeles pero él volvió a pegar otros, ahora amenazando a una familia judia".

Al respecto, cabe señalar que las denunciantes revelaron que viste uniforme del régimen nazi y en octubre pasado, con esa vestimenta, recorrió las inmediaciones del colegio ORT, filmando las instalaciones y a sus alumnos. Por lo tanto, los directivos de la entidad educativa realizaron una denuncia que impulsó la internación de Bolla en un neuropsiquiátrico pero regresó a su domicilio a los cuatro meses.

En tanto no hay acciones por parte de las autoridades, las mujeres del edificio permanecen encerradas en sus propiedades, en estado de pánico, y manteniéndose en alerta mediante grupos de whatsapp para asegurarse de que el temido hombre no merodee sus casas.