"No podemos salir de nuestras casas”, dice con bronca una vecina del barrio Villa Malaver, en el partido de Moreno, escenario de sucesivos hechos de delincuencia, que hasta el momento no son tenidos en cuenta por las autoridades municipales. Una ola de robos cuya principal causa, de acuerdo con los que allí viven, es la falta de luminarias en las calles, un reclamo que a pesar de haber sido elevado a la intendencia aún no ha tenido respuesta.

El predio de Matreros, de Moreno, se encuentra inutilizable desde hace dos años aproximadamente, cuando el equipo de rubgy mudó su localía a Haedo, en el partido de Morón. A partir de entonces, el lugar perdió su fin deportivo para convertirse abruptamente en sitio de tránsito y refugio de quienes delinquen.

En este sentido, Ángeles, quien reside en el barrio Villa Malaver, aseguró a Crónica que “días atrás vimos cómo dos chicos se escondían entre los arbustos con bultos de objetos que habían robado”. A pesar de sus sucesivos reclamos, los vecinos no tuvieron respuesta a su demanda.

Entonces, pusieron ellos mismos manos a la obra. “En el barrio estamos todos unidos y nos comunicamos y mantenemos en alerta. Pero no se puede estar así”, sostuvo Verónica. Sin embargo, hay otros que no se quedan sólo en eso y recurren incluso a medidas más extremas.

“Hay vecinos que están armados, es mucha la preocupación porque los delitos se repiten y estamos indefensos”, agrega.

Sin escrúpulos
Los propios habitantes del barrio Malaver dejaron en claro que los episodios de robo tienen lugar a toda hora, “sin escrúpulos”, ni distinciones, atacando a mujeres embarazadas, niños y ancianos, inclusive. Robos a viviendas cuando sus dueños no están presentes, arrebatos de motochorros, e incluso sustracción de vehículos en plena calle, son las modalidades más comunes de delito en el lugar.

“Esta situación es una sumatoria de problemas que venimos sufriendo de hace muchos años y sólo recibimos migajas del municipio”, dijo Verónica. En este aspecto, uno de los principales factores que alientan a la delincuencia es la falta de luminarias, a pesar de que “el municipio colocó unos focos que no funcionaban y los tuvimos que arreglar nosotros. La luz que hay en las calles la pusimos los vecinos, cuando lo tendría que haber hecho la municipalidad, que sí nos cobra el impuesto de alumbrado, barrido y limpieza”, se quejó.

Ante semejante cadena de carencias, los residentes del barrio del partido de Moreno exigen la presencia y el compromiso del municipio para poder poner freno a la ola de robos y delitos que sufren a diario. Porque, aseguran, así no pueden seguir viviendo.