En el Hospital Sor Ludovica de La Plata, Victoria Itatí Díaz aguarda por un donante de médula, a raíz de que padece una grave enfermedad. La niña, de 9 años, lucha contra el Síndrome de Hopkins desde hace cuatro años y cuando su evolución daba por sentado que lo había superado, experimentó una desmejoría, por la cual el trasplante es la única opción de recuperación.

Un mes transcurrió desde que Vicky arribó al centro de salud de niños producto de una recaída, manifestada por la inflamación de sus ganglios linfáticos. La pequeña de la localidad bonaerense de América comenzó a sentir malestares en su zona abdominal, a sus 5 años. Sin embargo, era un síntoma del Síndrome de Hopkins, enfermedad por la que se sometió a un intenso tratamiento que en principio fue exitoso, puesto que le otorgaron el alta correspondiente.

La dolencia parecía superada, pero en las últimas semanas se presentó nuevamente y la niña debió ser internada de urgencia. En este sentido, Luciana Villalba, mamá de la menor, reconoció que "nunca imaginé que mi hija iba a pasar por esto. Me acuerdo que la primera vez que estuvimos en el hospital, en las habitaciones vecinas había muchos chicos que necesitaban un trasplante y ahora entiendo lo que pasaron y sufrieron esas mamás".

A partir de entonces, atraviesa el primer bloque de sesiones de quimioterapia, que culmina el próximo sábado. Posteriormente deberá realizarse tranfusiones durante una semana con el fin de incrementar su bajo nivel de glóbulos blancos. La segunda instancia de quimioterapia dependerá de la aparición de un donante de médula, como lo determinaron los médicos.

La dificultad radica en que su padre, por una enfermedad cardíaca, ni su progenitora, por un cuadro de diabetes, pueden ser voluntarios de médula. Al respecto, Luciana, con profundo dolor, confesó que "me siento frustrada porque mi hija necesita ayuda y yo no se la puedo dar. Eso, como madre, no me lo perdono".

En consecuencia, Victoria aguarda con suma urgencia una extracción de sangre compatible. Por esta razón, su mamá dejó en claro que "mucha gente no quiere donar porque tiene miedo. Pero lo que tienen que saber es que es sólo una gota de sangre que le sacan. Luego los consultan si quieren ser donantes y si lo aceptan, le extraen una muestra más y eso es todo. Estamos solas y necesitamos ayuda".

En tanto, consciente de sus necesidades y de su estado de salud, la pequeña "está bajoneada. Las quimios son muy fuertes pero ella pone mucha voluntad. Por mi parte, todavía no entiendo mucho, es como que uno no quiere ver la realidad. Necesitamos encontrar a esa alma gemela".

Para más información y posibilidad de colaborar con la niña, acudir a la cuenta de Facebook "Todos con Vicky Díaz".