Comedor que asiste a 300 personas necesita ayuda

"Manitos Bondadosas" tienen una demanda mucho mayor a la cantidad de gente que puede alimentar, a raíz de la pandemia por coronavirus, y por eso solicita donaciones. 

Por Matías Resano 
mresano@cronica.com.ar 

Luego de superar una neumonía y el temor por una falsa alarma de padecer coronavirus, Norma, junto con su familia, reabrió las puertas de su comedor, en Moreno, para alimentar a más de 300 vecinos, quienes viven en condiciones de extrema precariedad. No obstante, a la mujer, que cumplió con el aislamiento por su afección, la invade un profundo pesar por no asistir a más necesitados y pide una colaboración que le permita incrementar las donaciones que habitualmente recibe.

En su casa del barrio La Perla, en la localidad bonaerense de Moreno, Norma Rolón abrió hace dos años las puertas de su casa para, en principio, poner en marcha un merendero. Pero las necesidades se agudizaron y, gracias a las acciones solidarias, que se incrementaban día a día, decidió convertirlo en un comedor.

Una obra que llamó Manitos Bondadosas, pero que debió interrumpir por un imprevisto que puso en peligro a la admirable mujer. "Tuve que cerrar dos semanas porque tenía neumonía y no lo abrí hasta que no me dieron los resultados de Covid-19, los cuales me dieron negativo", detalló Rolón.

 

"Cumplí el aislamiento y ahora estamos cocinando, aunque yo mucho no estoy en contacto con la gente, porque soy paciente de riesgo. Entonces cocinan mi marido y mí hijo, y el resto de la familia se encarga del resto. Yo sólo me encargo de difundir que necesitamos más ayuda", agregó.

El testimonio de la mentora del comedor refleja que el lugar retomó su mecánica asistencial en los últimos veinte días, entregando 300 raciones durante la cena. Al respecto, Norma reconoció: "Arrancamos de nuevo con una olla y a los pocos días estábamos usando tres grandes, pero no podemos hacer más, porque no tenemos ollas ni más elementos y para hacer la merienda no contamos con mercadería". Por esta razón, pide una ayuda, la cual puede brindarse llamando al teléfono 1132640070.

Una acción solidaria que requiere con un urgencia Rolón y su familia, quienes en tiempos de cuarentena se mantienen con el salario de ella, puesto que su esposo no percibe ingresos, al haberse suspendido su actividad laboral. Sin embargo, trabajan día a día para alimentar a 300 vecinos, pero reconocen que la cantidad de necesitados es mayor y no pueden satisfacerla.

Por ello, la mujer confesó: "A mí me duele muchísimo, no es motivo de orgullo que venga tanta gente. Lo que sí, nos ponemos contentos de que al menos les demos un plato de comida, que es el único para muchos en el día. Pero también sentimos la tristeza de no poder abastecer a todos. Es una situación muy fea por una pandemia que no es culpa de nadie".

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