¿Cuáles son los efectos de la pandemia en la salud mental?
El aislamiento y el miedo al contagio de una enfermedad que apareció de repente amenazando al mundo. Los trastornos y lo que puede dejar en las mentes, tanto en adultos como en niños, niñas y adolescentes, según distintos especialistas.
Miedo, ansiedad, angustia. Los efectos por el Covid–19 van más allá del contagio en sí mismo de la enfermedad. Poco se habla de las consecuencias de la pandemia en la salud mental, tanto en quienes se encuentran en la primera línea de fuego como en quienes están cumpliendo el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Desde quienes padecen el temor al contagio de la enfermedad, hasta quienes niegan ser vulnerables ante ella. El coronavirus, una enfermedad epidémica que se extendió a través de todos los países y se convirtió en pandemia, tendrá sus consecuencias y dejará algunas marcas en la mente de cada uno de los habitantes del mundo.
Para Gustavo Campeni, médico psiquiatra (MN 89856), cuando comenzó la cuarentena “hubo una espera”. En el pensamiento de todos estaba la idea de que duraría poco pero a lo largo del tiempo, el confinamiento se hizo cada vez más extenso y lo que había generado "ansiedad" de a poco se convirtió en “angustia”, y muchos transitaron por la “depresión”, sobre todo por la preocupación económica que desembocó en una situación “desesperante”, algo que también llevó en algunos casos al “insomnio”.
“La sensación de incertidumbre, de no saber cómo continuar, y que nadie sabe en el mundo cómo va a seguir, lo empeora. Porque puede haber lugares donde se le permite salir a la gente a la calle, pero existe la posibilidad de que haya un rebrote y vuelva todo para atrás. Los seres humanos no estamos hechos para estar encerrados y aislados porque somos seres sociales”, expresó en diálogo con cronica.com.ar el profesional.
“Que sea a nivel mundial lo acrecienta, porque depende mucho de lo que va pasando en otros lugares, y vamos siguiendo ejemplos de cómo proceden en otros países, acá está ocurriendo lo mismo que en otros lugares. La gente más afectada es la gente con menos recursos, el personal de salud y quienes están en los geriátricos, todos lo que estamos más vulnerables somos los que estamos con más posibilidades de contagiarse”, aseguró Campeni.
Un estudio del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, (CONICET) junto a cuatro universidades, que evaluó las principales amenazas al bienestar psicológico de los trabajadores sanitarios, reveló que el 85% del personal de salud sufre ansiedad y depresión por el temor de contagiar a sus familias.
Los resultados, que fueron publicados en abril por LMNeuquén.com, indicó que 9 de cada 10 trabajadores que atiendía casos de Covid–19, se encontraban afectados.
Sobre esto, Campeni expresó: “No veo depresión en los compañeros de trabajo del sistema de salud pero sí hay miedo. Yo inclusive tengo momentos de angustia pensando en cómo continúa esto. Sí hay miedo al contagio. En la guardia donde almorazábamos y cenábamos todos juntos ahora ni eso se comparte. Hay miedo hasta de los propios compañeros”.
“Uno se pregunta si hizo bien, si se cuidó, si cuidó a los demás. Siempre queda la duda de si uno hizo todo lo correcto y si tomó todos los cuidados. Eso es angustiante y hace mal. Además, todos tenemos preocupaciones económicas. En el caso de los profesionales de la salud el consultorio disminuyó muchísimo, porque hay mucha gente que dice ‘bueno yo estoy bien y si necesito lo llamo’, o directamente han reducido la consulta a ‘hágame la receta nada más’. Las psicoterapias son encuentros donde hablamos con el paciente y vemos lo que le pasa”, explicó.
Las consecuencias de no haber podido continuar con las terapias y hacer un recorte en los tratamientos, tiene sus consecuencias. “Me han llamado después bastante mal. Hace falta ayuda profesional, un otro que escuche y que te acompañe en lo que te está pasando. Alguien que te va a decir algo y te va a ayudar a seguir”, explicó.
Sobre cuáles pueden ser las consecuencias que deje la pandemia en la mente de las personas, aseguró: “Se habla de la nueva normalidad, va a ser justamente algo distinto a lo que estamos viviendo. Ya está pasando que la gente está cambiando su comportamiento, ya hay miedo al contacto con el otro, se ve en las colas, ya eso hace un cambio importante en los vínculos sociales”.
Cambia, todo cambia
“En Argentina reunirse, compartir, brindar, soplar una velita, eso ya no se puede hacer más. Todo cambió, es difícil, es angustiante, y aunque lo niegues es preocupante todo esto en un futuro. Va a generar consecuencias crónicas, gente con depresión, ansiedad e insomnio crónicas, yo ya lo estoy viendo”, concluyó.
El médico psiquiatra y psicoanalista Leonardo Singereisky (MN 85573), también coincidió con Campeni que cuando comenzó todo “la cuarentena no era un tema para estar mal emocionalmente” pero ahora sí está empezando a escuchar y ver casos donde aparece como “un tema más pesado”, convirtiéndose en un tema en sí mismo desde “el sufrimiento o el padecimiento psicológico”.
“Al principio los pacientes te hablaban de cómo se sentían antes y la cuarentena no influía en su angustia, en su ansiedad o en las razones por las cuales pueden llamar a un psiquiatra. Ahora sí estoy empezando a ver que hay una afectación. Ahora lo mencionan como un agravante a lo que les pasa. También mencionan el miedo a infectarse, aunque a los quince días de iniciada la cuarentena también tenían riesgo de contagio, pero no lo comentaban. Y eso se debe por el tiempo transcurrido”, explicó el profesional.
Según Singereisky, el tiempo transcurrido de cuarentena “produce un agobio” y la persona siente más el encierro porque "está en cuarentena y sigue estando en cuanrentena". “Todo lo que en un primer momento estaba presente de una forma mucho más leve, el tiempo lo profundizó y le dió intensidad a los sentimientos que ya estaban presentes”, dijo.
“La cuarentena no va a volver psicótico a alguien que no lo es pero en toda situación exhacerba síntiomas que ya estaban presentes desde antes. El miedo al virus se exhacerba por ejemplo. Y en algunos casos se manifiesta de un modo contrario, dicen: ‘yo no le voy a dar más bola a la cuarentena, basta de este virus, yo no me voy a enfermar’”, expresó el psicoanalista y agregó: “Como no necesariamente se van a infectar, les da por ahí una sensación de omnipotencia, que es también una forma de reaccionar a la angustia por el virus. Porque la información de que hay gente que se enferma y fallece está, existe”.
Según expresó el médico psiquiatra a este medio, hasta el momento no apareció “una patología específica” referida a la cuarentena pero en referencia a la pandemia “se desata y da vuelo”.
“Con respecto a la pandemia surge cómo cada uno piensa y se relaciona con la posibilidad de enfermarse en general, en este caso está el riesgo más de enfermarrte con el covid-19 que de otras enfermedades. Son varias las reacciones en realidad a esa posibilidad. Hay quienes toman la postura de no adelantarse a los hechos y toman las medidas de precaución, como una confianza en la posibilidad de evitar el efecto que tendría la pandemia. Otros que lo niegan y tienen una negación a la posibilidad de enfermarse”, expresó.
El miedo a salir de casa
El médico psiquiatra aseguró que desde que comenzó la cuarentena “hay quienes no han salido ni una sola vez” de su casa. Si bien explica que son personas de más de 60 años, también hay casos de personas de mediana edad. “Hay un temor muy fuerte que los lleva a ni siquiera probar salir, ni siquiera por necesidad. Están asustados”, aseguró.
“Todo esto tiene que ver a cómo cada uno reacciona en relación a la angustia. La angustia como emoción en las personas es previa a la pandemia y previa a cualquier acontecimiento, sobre todo si uno ha dejado de ser niño”, expresó Singereisky.
Según explicó el médico psiquiatra, la angustia está relacionada con “la pérdida”.
“Indudablemente en la cuarentena hay cosas que uno pierde. Por ejemplo, el gobierno se pone firme, y afortunadamente la mayoría de las personas acata la cuarentena, y ahí perdés la posibilidad de elegir mucho más personalmente dónde estar. Eso o se perdió o quedó totalmente conidicionado. Lo podés hacer pero hay una libertad condicionada, por lo que hay una pérdida. Con la cuarentena uno pierde proyectos, seguridad, etc”, dijo el médico.
“Hay muchas personas que como rasgos de carácter necesitan vivir en un contexto de mayor seguridad y esto es lo máximo en haber perdido el control. Uno siempre está relacionado con la pérdida, desde lo sencillo hasta cosas más profundas pero hay personas que pueden relacionarse con esa pérdida de un modo menos angustiante o menos angustioso. No quiere decir que no lo angustie pero esa pérdida puede manejarla mejor y no por eso sentirse avasallado”, explicó.
Para el médico psiquiatra y psiconalaista, en este caso, también la posibilidad de “la pérdida de la salud” genera “angustia”.
“No creo que los que salen al balcón, ponen música a todo lo que da y bailan salsa estén contentos o festejando, están angustiados. De esa forma duelan la potencial pérdida de la salud, y duelan el control que tienen sobre algo que no pueden controlar”, ejemplificó el médico.
Si bien tiene que ver con la estructura mental de cada persona, con la pandemia se pone en evidencia “la angustia por la périda y cómo uno se relaciona con esa angustia de la pérdida”.
“Haber tenido una pérdida, tal vez importante, produce angustia, después enojo, luego tristeza y lo más porbable es que sientas todo eso junto alternándose. Esa pérdida va a actuar de alguna forma en la estructura de uno, sobretodo en la estructura del ‘yo’ de uno, porque te va a indicar que uno no puede todo y que no todo está bajo el control de uno”, explicó Singereisky.
Según el profesional, en términos “técnicos”, la pérdida es como “una herida, una lastimadura” al narcisismo. “Esa lastimadura duele, entonces como cada uno se relaciona con esa lastimadura es como lo procesa. Ser adulto, es justamente poder llevarlo del mejor modo posible y que la vida no se agote en una pérdida, que pueda soportar varias pérdidas y seguir adelante”, explicó.
Para Singereisky , para un niño perder el juguete es un “drama” y esa ivencia puede ser “dramática” porque no tiene la capacidad de hacer una elaboración sobre eso, que sí lo tiene un adulto.
¿Pero qué significa que una persona pueda tener recursos para elaborar y procesar una pérdida? Según le explicó el médico psiquiatra a este medio, signfica que una persona sea capaz de elaborar una idea que le de un lugar “menos padeciente o que lo haga sufrir menos a esa pérdida” que vivió.
“Poder elaborar una idea que le de un nuevo lugar a ese padecimiento por esa pérdida, para que ese padecimiento sea tolerable o inclusive desaparezca. Eso está en la singularidad de cada persona”, detalló.
“La pérdida no es espontánea, no ocurre espontaneamente en la psiquis humana, es algo que tiene que construir. Es muy importante que se construya la idea de pérdida porque es lo que va a permitir a la persona insertarse en el mundo”, amplió.
“Esta situación de pandemia a algunas personas las va a cambiar psiquicamente y a otras no. Cuando se producen crisis muy profundas, se agudiza lo que a cada uno ya le pasa. Se acentúa lo que ya existe. En medicina se dice ‘uno no se enferma de lo que quiere, se enferma de lo que puede’, por lo que el que se enferma va a ser de algo para lo que ya estructuralmente tiene una debilidad o una tendencia. Con la mente es igual”, concluyó.
La pandemia en la salud mental de los niños y niñasPara la licenciada María Zysman, psicopedagóga y presidenta de Libres de Bullying, las consecuencias de la pandemia en los chicos todavía no se puede “anticipar”. Pero ante una situación tan “límite, extrema y abrupta”, como la que se está viviendo, van a poder “elaborarlo y sostenerlo mejor”, si los chicos pudieron sentirse acompañados por sus familias durante todo este proceso.
“Obviamente las consecuencias no son iguales para todos y depende mucho de la estructura que ya tiene el niño”, expresó la licenciada en la entrevista realizada para esta nota.
“Sí algunas cosas van a ser generales, como el cómo se va a vivir la calle, si el chico va a salir después a un mundo en el que se va a sentir cómodo y va a poder tocar, o se va a transformar en una persona distante, temerosa. Sin duda va a ser una generación que se va a vincular de otra manera, no va a ser como lo que venimos conociendo”, aseguró Zysman.
“No sé bien cuál va a ser el límite entre cuidarse y temer a lo que hay afuera. No sé cuánta más fobia habrá en un futuro o conductas más retraídas u obsesivo compulsivas. Me parece que todavía no lo sabemos. Pero es fundamental, qué esctructura tiene cada uno de los chicos del mundo y cómo lo atravesaron, con qué sostenes, con qué acompañamiento”, explicó.
Para Zysman, la pandemia y el encierro que la acompaña es probable que hayan destapado en los chicos “creatividad y talentos” que a le mejor tenían “tapados”. Como también hizo que los chicos estuvieran mucho más cerca de sus padres y que compartieran más tiempo, al menos en el caso de quienes los tienen
“La pandemia también enseñó a desprenderse un poco de ciertos caprichos consumistas a los que los niños, o un sector específico de niños, vienen acostumbrados. Pero lo que los niños añoran y creo que van a valorar de otra manera, es el encuentro de los amigos”, explicó y agregó: “Todo lo que pudieron aprender fuera de la escuela también tiene un valor enorme, lo que están aprendiendo en casa. Esa consecuencia del encierro también está en relación con la pandemia. Van a tener contacto con saberes que de otra manera no hubieran tenido como por ejemplo cocinar, inventar, arreglarse con lo que hay en casa, comunicarse por distintas plataformas. Creo que si bien es horrible también abrió otras posibilidades”.
Para Zysman, si bien es “muy difícil de anticipar” lo que va a pasar, la profesional asegura que “va a dejar consecuencias” de la misma manera que en su momento lo hicieron las guerras, donde dejaron importantes consecuencias en los habitantes de los países que las vivieron.
“Están los viejos que tenían miedo de quedarse con hambre y entonces guardaban o no dejaban nada en el plato por el hambre que habían vivido. Lo que pasa es que las guerras no tuvieron lo que tiene esta pandemia, porque acá nadie está a salvo. Creo que una de las cosas que pasa ahora es que uno no se puede ir, uno no puede fantasear con eso porque en otro lado también están igual que uno. Los chicos están viviendo la angustia de los padres y eso se va a ver más claramente cuando se empiece a salir de todo esto”, explicó.
Para la presidenta de Libres de Bullying, lo que si es “preocupante” en este caso, es que durante este tiempo desde que arrancó la pandemia, los chicos que lo necesitaban o que empezaban a necesiatrlo, se quedaron sin sus terapias. Desde fonoaudiología, pasando por piscología o psicopedagogía, hasta la terapia ocupacional. Ya sea por “problemas chiquitos o por discapacidades profundas”, se vieron suspendidas sus terapias. “Eso también va a dejar alguna consecuancia o va a ser difícil después retomar todo este tiempo”, concluyó.
La pandemia en la salud mental de los y las adolescentes
Consultada por cronica.com.ar, Evelyn Marlene Stroppa, licenciada en psicólogía clínica, (MN 51361), aseguró que si bien la pandemia es una situación “disruptiva” y que se presenta como “amenazante” ante la sociedad, la población adolescente “es la que menos lo padece” porque es la que está “más en contacto con la tecnología”.
Para la profesional, esta situación que es “compleja” porque es repentina, es necesaria “metabolizarla”. La psiquis de los adolescentes y las adolescentes, está más “fortalecida” que la de los niños o niñas.
“Influye mucho como viven dentro del seno familiar. El adolescente de por si se vuelve más rebelde frente a sus padres, por la etapa en la que se encuentra, y necesita más de sus pares, que es con quienes ahora tiene menos contacto presencial. Por eso es importante que puedan mantener los vínculos. No es momento de quitarles la tecnología, sí que tengan una rutina, que tengan un orden, porque sino les va a costar muchísimo volver a su vida normal”, aconsejó.
“Es importante que no ivaliden sus emociones, que puedan mostrar tristeza si la sienten o que puedan contar lo que les pasa. Tiene que salir a la luz lo emocional y que se demuestre. Es importante que los adultos generen estos espacios de escucha con los adolescentes”, recomendó Stroppa.
“Se juegan bastantes emociones por eso es importante reconocer lo que les pasa y tener en cuenta la posibilidad de acceder a un profesioal de la salud mental en caso de lo que necesite”, advirtió y conlucyó: “Los días se hacen más largos y lo que parecía que no iba a durar tanto se sigue extendiendo. A medida que el tiempo va pasando y al no poder conectar con otros, es cuando empiezan a tomar más conciencia de lo que pasa”.
¿Cómo conseguir asesoramiento para la salud mental ante la pandemia?Desde la Dirección Nacional de Salud Mental y Adicciones pusieron a disposición, dentro de la Plataforma Virtual de Salud del Ministerio de Salud de la Nación, "Salud Mental en Emergencias y Desastres, enfoque Covid-19".
Un espacio, de acceso libre con previa registración, que se suma al Plan de Acción para la Construcción de una Red Nacional de Respuesta en Salud Mental y Apoyo Psicosocial frente a Emergencias y Desastres, enfocado ante la pandemia del coronavirus.
En esta plataforma se encontrarán diferentes recursos educativos abiertos para consultar, además de herramientas concretas y actualizadas en tiempo real, en función de la evolución de la pandemia.
Este espacio tiene el fin de organizar la respuesta en salud mental frente a la pandemia a través de la transferencia de herramientas dirigidas a trabajadores y trabajadoras de la salud y salud mental del primer y segundo nivel de atención, para el autocuidado y cuidado de la salud mental de las personas en aislamiento, de los usuarios de servicios de salud mental, de los equipos de salud a cargo de la asistencia de los casos sospechosos o confirmados, entre otros.
También podrán encontrarse en esta plataforma, recomendaciones destinadas a ordenar, desde la respuesta de operadores telefónicos hasta la organización de los establecimientos monovalentes de salud mental, públicos y privados, ante la presencia de caso sospechoso o confirmado de Covid-19.
Para ingresar al aula virtual, sólo deben registrarse en la Plataforma Virtual de Salud y una vez generado el usuario y la contraseña, podrán ingresar con el botón "Covid-19 Capacitación y Recursos Educativos Abiertos" y buscar allí el espacio "Salud Mental en Emergencias y Desastres: COVID-19" o haciendo clik en el siguiente enlace:
https://www.plataformavirtualdesalud.msal.gov.ar/course/view.php?id=343
Y ante cualquier consulta, escribir al correo electrónico: covid.sm.consultas@gmail.com

