Desde la ambulancia hasta el hospital: cómo viven los camilleros la pandemia de coronavirus

Son trabajadores esenciales de la salud y se comprometen con el bienestar de los argentinos. Con un poco de miedo, incertidumbre y aliento, cumplen con su labor trasladando a cientos de pacientes todos los días.

Por Ana Breccia
@anabreccia

La vocación y el compromiso con los argentinos se reflejan cada vez más en los trabajadores de la salud: infinitas jornadas donde ponen en riesgo su vida para atender a los pacientes que se suman de a cientos en los centros de salud por Covid-19. 

Mario es camillero del Hospital Argerich y trabaja en esta profesión hace 12 años, en diálogo con cronica.com.ar, manifestó que en este escenario de pandemia "está todo muy duro". Con sus compañeros "estamos un poco asustados pero la vamos llevando bien, por suerte", indicó.

Todos los días toman los recaudos de protección para evitar entrar en contacto con el Covid-19, para ello "nos estamos vistiendo con botas, barbijos, cofias, lentes y camisolin quirúrgico", informó.

 

En estas semanas, desde que comenzó la expansión del virus en nuestro país, "ya nos ha tocado llevar paciente sospechosos. Siempre con protección, por supuesto". Desde el momento en que acuestan a los enfermos en sus camillas, "los tratamos de la manera más amables y tranquilos posible, hay que imaginarse que vienen a un hospital con el miedo no saber si van salir con vida", dijo.

Si bien son años los que Mario lleva en la salud, ahora anímicamente "estoy mitad triste por lo sucedido en el mundo y la otra mitad pensando en todos los cuidados posible para proteger a mí familia", contó.

Desde la ambulancia hasta el hospital: cómo viven los camilleros la pandemia de coronavirus
Todos los días se alientan y ayudan para no cometer errores.

Una vez que llega a su hogar, la primera medida de protección que toma "es tratar de no ingresar con la ropa del trabajo", luego lo que hace "es rociarme antes de entrar a casa con alcohol" y finalmente "bañarme con jabón desinfectante", exclamó.

El camillero tiene dos hijos que todos los días le preguntan y se interesan sobre su trabajo y él responde: "Justamente una de las tareas que tienen que hacer para la escuela es hablar sobre la pandemia", contó.

"La gente está con miedo, por supuesto, y no es para menos, pero siempre nos dan su aliento para seguir adelante y que nos cuidemos"

En este último tiempo se ha establecido todos los días a las 21 los aplausos como agradecimiento al personal de la salud, pero por otro lado, muchas personas malintencionadas pegaron carteles en sus edificios con el fin de expulsarlos de sus viviendas "por precaución"

Sobre esto, Mario comentó que "la gente está con miedo, por supuesto, y no es para menos, pero siempre nos dan su aliento para seguir adelante y que nos cuidemos", aseguró.

Hoy con sus compañeros de trabajo, además de su labor, los une un lazo más fuerte: atravesar las dificultades de una pandemia juntos. "Estamos más unidos que nunca y tratamos todo el tiempo de alentarnos por esta situación. Cuando viene una sospecha del Covid-19 nos cambiamos entre todos y nos ayudamos para que nada salga mal", cerró. 

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