Efecto post pandemia: del "quedate en casa" al miedo a salir a la calle

EXCLUSIVO A medida que se flexibilizan las restricciones, muchas personas comenzaron a experimentar temor al mundo exterior. Especialistas explican esta consecuencia psicológica y cognitiva que dejó el coronavirus.

@melinardguez

La cuarentena implementada para evitar la propagación del coronavirus generó diversos efectos psicológicos y cognitivos en las personas, entre ellos: el miedo a salir de casa. Si bien algunos ya sufrían esta sensación de angustia debido a factores externos como la inseguridad, la misma se incrementó al volvernos más conscientes de nuestra vulnerabilidad y la de nuestros seres queridos con la llegada de la pandemia.

Tal como nos costó adaptarnos a la cuarentena y poder cumplir con la consigna de quedarse en casa, algunas personas presentan una sensación de temor a la hora de salir a la calle a medida que se van relajando las restricciones. Según explicó a Crónica el psicológo Pablo Melicchio, esta respuesta de temor que arma el ser humano ante la idea o hecho de salir, es conocido como "Síndrome de la Cabaña", el cual existía previo a la pandemia pero se pudo haber incrementado con la llegada del coronavirus.

 

Conectados, de manera virtual

 

El especialista en psicoanálisis explicó: "Hay personas que ya tenían miedo a salir de sus casas previo a la pandemia, por factores como el de la inseguridad. Este miedo se potenció con la pandemia ya que, ante la posibilidad de contagiarse, muchas personas armaron dentro de sus casas una suerte de microclima donde trabajaban desde allí, hacen ejercicio, piden delivery para no salir a comprar, hacen videollamadas y se conectan con el mundo de manera virtual".

 

 

Más allá del Síndrome de la Cabaña, el miedo a salir de casa, según agregó el profesional que fue docente en UBA, también se realiciona con que el coronavirus instaló en las personas que seamos conscientes de la vulnerabilidad que tenemos. "El miedo es una sensación de angustia que generalmente lo provoca la presencia real o imaginaria de un peligro. Es natural en el ser humano, es un mecanismo defensivo que se agrava con la llegada de la pandemia", expresó.

Continuó: "El miedo nos advierte del peligro, nos hace que no nos acerquemos demasiado a la gente y que salgamos a la calle con barbijos. Sin embargo, el exceso de miedo paraliza y genera que la persona permanezca en un estado de tensión permanente".

Según manifestó, el vector fundamental en este tiempo de pandemia es la incertidumbre. A partir de este sentimiento, aparece la angustia y la ansiedad. "El equilibrio psíquico y social se resquebrajó y, naturalmente, respondemos con síntomas físicos como malestares, sufrimiento, mal humor, bronca. Perdimos la unidad del bienestar que armamos y esos síntomas son la forma que tiene el cuerpo de mostrar el descontento", dijo. 

 

 

Para aliviar estos síntomas, sugirió pensar a la pandemia como una escuela. "Siempre se habla de los aspectos negativos pero, tal vez, esto nos está enseñando el valor de la vida propia y de la ajena. Cuando salgamos nuevamente, podemos salir a jugar de otra manera. Muchos estábamos con exceso de trabajo, desconectados de los afectos. Es importante entender que no elegimos esta realidad pero sí elegimos cómo transitarla. Es un entretiempo para repensarnos, se viene un rearmado de nuestra personalidad", manifestó.

 

Incertidumbre y cuarentena "eterna"

 

Es sabido, de acuerdo con resultados de diversos estudios académicos, que los síntomas de depresión y ansiedad se han incrementado, en especial entre los jóvenes, con motivo del aislamiento social y obligatorio dispuesto para enfrentar la pandemia de coronavirus.

En cuanto a las consecuencias cognitivas del encierro, el neurocientífico Fabricio Ballarini manifestó a Crónica que "son muy difíciles de medir porque la mayoría de la información recolectada se recibe de autoreportes completados vía online. Sin embargo, la situación de encierro genera estrés y el estrés genera grandes problemas. Problemas en el sueño, en procesos de memoria, deterioros en diferentes cuestiones".

"El tiempo de extensión de la cuarentena también afecta porque no es lo mismo seguir así un mes más que un año. Todavía no podemos saber cuánto nos va a afectar porque no sabemos cuándo va a terminar", concluyó.

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