Franco espera un milagro en el Garrahan

El niño de 13 años sufre una falla hepática aguda grave y necesita un trasplante para seguir viviendo. Permanece internado en el hospital de Parque Patricios.

Por Gabriel Arias
garias@cronica.com.ar

Franco tiene 13 años, muchas ganas de vivir y seguir jugando al fútbol que es su gran pasión desde que es chiquito, pero hoy necesita con suma urgencia un trasplante de hígado ya que padece una falla hepática aguda grave, y depende de la solidaridad de la sociedad para seguir cumpliendo sus sueños.

Hugo Sandoval, papá del chico, le comentó su drama a Crónica: "Todo comenzó el 24 de diciembre cuando me dijo que le dolía la panza y pensé que era un empacho. Como no decía más nada pensamos que había pasado, pero después me dijo mirá como tengo los ojos, eran amarillos y lo llevé hasta una salita que hay cerca de casa (Lanús Este), pero no lo pudieron atender porque eran las 22 cuando volvieron con la madre y dijeron que no había pediatra. Esperamos un poco pero todo el cuerpo y la cara estaban amarillos y le había subido la bilirrubina, con lo cual pensamos que era hepatitis y fuimos al Hospital Vecinal, donde le sacaron sangre y luego de esperar los resultados, nos recomendaron que fuéramos a un hospital de mayor complejidad especializado en niños, por eso, lo trajimos al Garrahan y quedó internado un miércoles".

Preocupado, Hugo siguió con su relato: "El viernes de esa semana le dieron el alta. Él había ingresado con 45 por ciento de coagulación del hígado, y se fue con un 58 por ciento y la medicación correspondiente. Tuvimos que volver el día 2 de enero para el control y cuando  le hicieron nuevamente el estudio de control, el porcentaje de coagulación era 40. Lo dejaron internado y ahí estuvo hasta el 12 en la sala común, pero ahora está en terapia porque su condición se agravó".

 

Franco espera un milagro en el Garrahan
Franco comenzó con molestias el día de Navidad.

Actualmente Franco se encuentra sedado. Es que subieron los valores de amonio en sangre -280, cuando lo normal es de 15 a 45- y eso le produjo un cuadro de confusión y delirio. "Ahora lo tienen menos sedado, pero no lo quieren despertar todavía porque está con respiración mecánica. Le hicieron diálisis y eso sirvió para que bajaran los niveles de amonio en sangre", agregó Hugo. 

Lo cierto es que el cuadro de Franco -un niño que nunca antes había padecido alguna afección severa- es complejo y ahora su vida depende de un trasplante. Su papá Hugo pide mayor conciencia respecto de la donación de órganos y reza para que su hijo reciba el trasplante que tanto necesita. 

 

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