La Armada sabía dónde estaba el ARA San Juan

Estremecedora confesión de uno de los imputados en la causa. Aseguró que la posición del submarino se conoció tan sólo veinte días después del hundimiento. 

El contralmirante retirado Luis Enrique López Mazzeo, uno de los imputados en la causa por el hundimiento del submarino ARA San Juan, confesó que el gobierno de Mauricio Macri sabía cuál era la ubicación del navío al menos desde el 5 de diciembre de 2017, es decir, veinte días luego de su desaparición.

López Mazzeo, ex comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada, lo declaró ante la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia. Esto generó gran indignación entre los familiares de los 44 tripulantes fallecidos y los abogados querellantes que los representan, entre ellos Fernando Burlando y Valeria Carreras.

El contralmirante retirado fue procesado por la jueza federal de Caleta Olivia, Marta Yánez, por no asesorarse de forma correspondiente ni ocuparse de verificar el estado de la nave en forma previa a la realización de un ejercicio naval combinado de gran envergadura.

"Cuando tuve que firmar el mensaje más doloroso en toda mi carrera, que fue el cierre del caso SAR (por la búsqueda y rescate), teníamos detectada la posición del submarino y por eso habíamos coordinado con la Marina Británica el 5 de diciembre (de 2017) el pedido de un vehículo autónomo, porque sabíamos que podía estar únicamente en dos cañadones, que era lo que no podíamos verificar con todos los medios internacionales requeridos", deslizó López Mazzeo ante los magistrados.

Aquél día, el capitán Enrique Balbi, por entonces vocero de la Armada, descartó que el hallazgo del buque chileno se tratara del submarino e indicó: "En estos momentos se encuentra inspeccionando ese objeto o alteración de fondo, que puede ser metálico o no metálico, que detectó hace unos días el buque oceanográfico 'Cabo de Hornos' de la Armada de Chile y que se encuentra a 940 metros".

Asimismo, Balbi explicó que el objeto tenía sólo unos 30 metros de largo mientras que el ARA San Juan tenía una dimensión mayor.

No obstante, cuando después de un año el buque noruego Seabed Constructor, operado por la empresa norteamericana Ocean Infinity, lo encontró en una zona muy próxima a la señalada por el buque chileno, el submarino tenía 33 metros, como consecuencia de la presión del agua a esa profundidad. Desde un principio, el anuncio del hallazgo del ARA San Juan, el 17 de noviembre de 2018, generó ciertas sospechas.

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