Ludwig van Beethoven, un clásico de la música universal

En un día como hoy, pero hace dos siglos y medio atrás, nació en la ciudad alemana de Bonn (en aquel entonces Sacro Imperio Romano Germánico) este exitoso pianista y director de orquesta que hasta en la actualidad sigue cautivando con sus obras.

Si existiera un Olimpo de dioses de la música clásica seguramente Ludwig van Beethoven sería una de las grandes deidades de este arte, ya que sus composiciones han dejado una huella en la historia universal. En un día como hoy pero hace dos siglos y medio atrás, nació en la ciudad alemana de Bonn (en aquel entonces Sacro Imperio Romano Germánico) este exitoso pianista y director de orquesta que hasta en la actualidad sigue cautivando con sus obras.

Para 1770, la música compuesta por Joseph Haydn (uno de los primeros maestros de Beethoven) y un tal Wolfgang Amadeus Mozart descollaba en las glamorosas galas europeas con su clasicismo, pero pronto se unió a ellos un pequeño talento que empujado por la ambición de sus padre (Johann van Beethoven), llegó a coronarse en la Europa napoleónica.

Como Mozart había brindado sus primeros conciertos a los siete años, el progenitor de Beethoven creyó que su hijo podía ser igual que el austríaco, por eso, el germano debutó a los siete años (su padre dijo que tenía seis para alardear) en la ciudad de Colonia ante la admiración de los presentes.

 

 

Ya con 11 años, Ludwig publicó su primera composición llamada "Nueva variaciones sobre una marcha de Ernst Christoph Dressler", y a los pocos meses, fue contratado como intérprete de viola en la corte del príncipe de Colonia, Maximiliano Francisco, en lo que fue su "primer roce con la política".

En 1787 y con 17 años, Beethoven viajó a Viena junto al conde Ferdinand von Waldstein para vivir en el "centro de la música clásica del mundo" y potenciar sus dotes. Allí tuvo grandes maestros que le enseñaron el arte aunque un duro obstáculo se le atravesó de forma abrupta: la sordera.

 

Ludwig van Beethoven, un clásico de la música universal
A los 7 años comenzó su camino en la música clásica.

A pesar de esto, en 1794 publicó una obra importante en su vida, tres tríos para piano, violín y violonchelo y un año más tarde, dio su primer concierto como profesional en la capital austríaca.

Luego de publicar tres sonatas para piano en 1796, la corte, iglesia y nobleza se habían rendido a sus pies y fueron sus principales admiradores. Para el inicio del siglo XIX, Beethoven había presentado su "Primera sinfonía" y su música se acrecentó al igual que su sordera en aquella Europa revolucionaria.

Ludwig van Beethoven, un clásico de la música universal
Aún con su sordera, Beethoven continuó componiendo.

Debido a la pérdida de su audición, ya no tocaba y se limitó a crear obras de arte como su única ópera "Leonore", la "Quinta sinfonía", "Sinfonía pastoral", "Obertura Coriolano" y la bagatela para piano "Para Elisa".

A finales de 1808, Beethoven dió uno de sus últimos conciertos en una jornada que incluyó éxitos como "Fantasía para piano, orquesta y coro", "Concierto para piano N° 4", el aria "Ah perfido!" o tres movimientos de la Misa en Do mayor.

Sumido en una gran pobreza, Beethoven pudo "disfrutar" su exitosa "Novena sinfonía" en 1824 pero el 26 de marzo de 1827, se apagó la "última sinfonía" del alemán que nos sigue deleitando hasta hoy en día.

Objetos de Beethoven

La figura del compositor es tan grande y poderosa que en la actualidad posee muchos admiradores en todo el mundo, que han llegado a comprar cartas o hasta un mechón de pelo del compositor alemán en una subasta llevada a cabo hace poco tiempo.

En el caso de la carta del célebre músico, la misiva se subastó en Estados Unidos por 275 mil dólares (a mediados de noviembre de este año), cuatro veces más de lo que la casa de subastas había esperado recaudar con el objeto.

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La carta se subastó en 275 mil dólares.

La casa de subastas Heritage Auctions con sede en la ciudad estadounidense de Dallas, había dicho en ese momento, que este es uno de los precios más altos jamás alcanzados en los últimos años por una pieza de escritura del compositor nacido en la ciudad alemana de Bonn.

En el segundo hecho, la casa de subastas inglesa Sotheby 's subastó (en junio de 2019) un mechón de pelo del pianista cuyo precio final fue de 39 mil euros (se esperaba alcanzar los 15 mil de dicha moneda).

Ludwig van Beethoven, un clásico de la música universal
El mechón de pelo tiene una historia particular.

La historia dice que un amigo de Beethoven, el pianista austríaco Anton Halm, le pidió al compositor que por favor le enviase un mechón como recuerdo para su esposa. Al parecer, uno de los mayordomos lo cambió por pelo de cabra al enviarlo (haciendo así su propio negocio con el original) y, enfadado, Halm se presentó en casa del músico, quien no dudó en cortarte un mechón delante de él y entregárselo para dar una muestra de fe de que sería su mechón real.

 

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